LA PAZ, 21 jun (El Libre Observador) – Un nuevo ciclo comienza en Bolivia. Al alba de este viernes, miles de bolivianos se congregaron en sitios sagrados de todo el país para celebrar el Año Nuevo Andino Amazónico 5532, una festividad ancestral que conjuga ritos milenarios, música vibrante, danzas tradicionales y fervientes deseos de unidad, paz y prosperidad para la nación.
Desde las primeras horas del día, el fervor se apoderó de Tiahuanaco, la enigmática ciudadela prehispánica que se erige como epicentro de esta celebración.
Allí, el presidente Luis Arce, acompañado por autoridades, representantes de movimientos sociales y el pueblo en general, participó en una ceremonia ancestral junto a amautas (sacerdotes andinos) y jefes de ayllus (comunidades altiplánicas).

Alzados hacia el cielo, sus manos recibieron los primeros rayos del sol naciente, símbolo de renovación y esperanza. Los amautas, guardianes de las tradiciones ancestrales, vistieron al presidente y a otras autoridades con la indumentaria típica andina: un poncho rojo tejido con lana de llama, una chalina café y un llucho (gorro andino) con una franja central blanca.
En su mensaje a la nación, el presidente Arce elevó plegarias por la paz, la unidad, la prosperidad y el bienestar del pueblo boliviano.
«Que no tengamos peleas ni discordias, que sea un año nuevo de paz, de tranquilidad, de prosperidad para el pueblo boliviano», expresó con fervor.

UN CLAMOR POR LA UNIDAD
El eco de las peticiones de unidad resonó en todo el país. Desde Qolqas de Cotapachi en Quillacollo hasta Sica Sica en La Paz, las autoridades bolivianas hicieron un llamado a la cohesión social y al trabajo conjunto por el bien común.
«Hemos recibido un sol brillante, pidiendo a la Pachamama (Madre Tierra) la bendición para el pueblo de Bolivia, por la unidad del pueblo de Bolivia. Es algo muy grande revalorizar nuestra cultura, nuestra historia», manifestó la canciller Celinda Sosa.
En sintonía, la viceministra de Comunicación, Gabriela Alcón, instó a los bolivianos a transitar el camino de la unidad y la prosperidad. «Les deseamos lo mejor en este año y que sigamos en el camino de la unidad con nuestras autoridades, con nuestras organizaciones sociales que son la base social del instrumento político», declaró.

UN HOMENAJE A LAS TRADICIONES
El Año Nuevo Andino Amazónico no solo representa un nuevo ciclo, sino también un homenaje a las profundas raíces culturales que conforman la identidad boliviana. Desde las imponentes ruinas de Tiahuanaco hasta los valles y montañas del país, se celebraron rituales ancestrales que honran la cosmovisión andina y amazónica.
«Es importante preservar y celebrar las tradiciones ancestrales que forman parte de la cultura boliviana», afirmó el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, desde Samaipata.
Al ritmo de la música tradicional y el colorido de las danzas, los bolivianos despidieron el antiguo año y dieron la bienvenida al nuevo con un mensaje claro: unidad, paz y prosperidad para la nación. Un mensaje que resuena en el corazón de los Andes y la Amazonía, recordando al mundo la riqueza cultural y la profunda conexión con la Pachamama que caracterizan a este pueblo milenario.


