LA PAZ, 14 ene (El Libre Observador) — Bolivia decidió acelerar su salto tecnológico en medio de un escenario económico adverso. El Gobierno aprobó este miércoles un decreto que elimina los aranceles de importación para celulares, computadoras y otros dispositivos electrónicos que no se producen en el país, una medida que busca aliviar los bolsillos de los consumidores, ampliar el acceso a la tecnología y cerrar el paso al contrabando que domina parte del mercado interno.
La decisión quedó plasmada en el Decreto Supremo 5518, aprobado por el presidente Rodrigo Paz Pereira y su gabinete, y establece arancel cero hasta el 31 de diciembre de 2026 para equipos de la llamada “línea negra”.
La norma, publicada en la Gaceta Oficial, alcanza a productos de uso cotidiano como teléfonos móviles, computadoras, impresoras, televisores, consolas de videojuegos, parlantes, auriculares y videocámaras.
El Ejecutivo sostiene que la reducción del gravamen arancelario a cero por ciento permitirá disminuir de forma inmediata los costos de importación y, con ello, los precios finales para los consumidores.
El alcance de la medida está definido en un anexo técnico que identifica las subpartidas arancelarias habilitadas, una fórmula diseñada para evitar interpretaciones discrecionales.
La entrada en vigencia del arancel cero está prevista para tres días hábiles administrativos después de su publicación, lo que convierte la decisión en una de las más rápidas en aplicarse dentro del actual paquete de ajustes económicos impulsados por el Gobierno.

Paz había anticipado esta medida a inicios de diciembre, cuando anunció su intención de liberar de aranceles toda la tecnología que no se fabrica en Bolivia. El objetivo declarado es doble: facilitar el acceso a herramientas digitales en educación, trabajo y comunicación, y reducir el contrabando, un fenómeno que distorsiona precios y erosiona la recaudación fiscal.
Aunque la iniciativa formaba parte de un conjunto más amplio de reformas tributarias y aduaneras que debían debatirse en la Asamblea Legislativa, el Ejecutivo optó por avanzar mediante decreto, argumentando la urgencia de dinamizar la economía y modernizar el consumo tecnológico.
El beneficio, subraya el Gobierno, se aplicará únicamente a importaciones formalmente registradas, reforzando el control aduanero.
En un país golpeado por la escasez de divisas y la presión inflacionaria, la eliminación de aranceles a la tecnología aparece como una apuesta política y económica para democratizar el acceso digital y enviar una señal de apertura en un mercado históricamente encarecido por impuestos y restricciones.

