LA PAZ, 7 oct (El Libre Observador) – En un movimiento decisivo para contener la creciente inflación y proteger el mercado interno, el presidente Luis Arce instruyó este lunes la militarización de los puntos fronterizos de Bolivia para evitar la salida ilegal de productos a países vecinos.
“Hemos instruido ya a nuestras Fuerzas Armadas militarizar las fronteras, a que no dejemos que salgan los productos vía contrabando y todavía estamos sacando gradualmente varias normativas para endurecer el control en las fronteras”, dijo Arce durante su discurso por el 73 aniversario de la Confederación de Trabajadores Fabriles.
Esta medida responde a la preocupante fuga de alimentos hacia países vecinos, donde los productos bolivianos se venden a precios más altos, afectando la oferta y disparando los precios a nivel nacional. La decisión, anunciada este lunes, busca detener el “contrabando a la inversa” que, según el gobierno, está dañando gravemente la economía del país y generando inflación.
“Tenemos que endurecernos como bolivianos porque, hoy por hoy, gracias a nuestra producción de alimentos, muchos países vecinos están aprovechando, están viviendo de ese costo de producción está bajo (en Bolivia) porque nosotros tenemos el diésel subvencionado y, por tanto, el costo de nuestra producción agropecuaria está subvencionado y esa producción se la están llevando para vender más caro afuera”, señaló.

En respuesta, instruyó a las Fuerzas Armadas a tomar control reforzado de los puntos fronterizos clave, especialmente con Perú, Brasil y Argentina, con el objetivo de frenar la fuga de productos esenciales como el arroz, el pollo, la carne de res, carne de cerdo, aceite, hidrocarburos, entre otros.
En 2022, la inflación en el país llegó a 3,1 por ciento y el año pasado alcanzó 2,12 por ciento. La proyección del gobierno era terminar este año con una inflación en torno al 3,6 por ciento; sin embargo, ya en agosto la cifra fue superada. Hasta septiembre de este año, la cifra del IPC está cerca de duplicarse.

El contrabando de alimentos ha tenido un impacto directo en el alza de los precios en Bolivia, según el viceministro de Defensa del Consumidor, Jorge Silva, detalló que productos como el arroz, que sale principalmente a Brasil.
En Perú, el precio del pollo se duplica, lo que ha creado incentivos para que los contrabandistas continúen sacando alimentos del país.
Dijo que esta salida masiva de productos de forma ilegal ha reducido la oferta disponible en el mercado interno, generando presiones inflacionarias que afectan directamente a los consumidores bolivianos.
Silva enfatizó que el contrabando no es el único factor que está impulsando los precios al alza en Bolivia, pues la inflación global, impulsada por el encarecimiento de insumos importados, también está afectando los costos de producción en el país. El viceministro enfatizó que la militarización de las fronteras pretende, en parte, mitigar la subida de costos, asegurando que los alimentos producidos en el país permanezcan en el mercado interno a precio justo, lo que ayudaría a estabilizar la oferta y reducir el impacto inflacionario.


