LA PAZ, 3 ene (El Libre Observador) – En un escenario donde la gestión económica se entrelaza con el debate legal y constitucional, el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, respaldó este miércoles el acceso a créditos establecidos en el Presupuesto General del Estado (PGE 2024), sin necesidad de la aprobación de la Asamblea Legislativa.
El artículo 8 del PGE 2024 abre la posibilidad de acceder a líneas de crédito por la suma considerable de $us 700 millones, destinados a situaciones de «perturbaciones exógenas, desastres, emergencia nacional, crisis sanitaria, cambio climático y otros de naturaleza similar». Una disposición que, según Montenegro, no exige una aprobación posterior de la Asamblea una vez suscritos los contratos con organismos multilaterales.
En una conferencia de prensa, el ministro explicó que este enfoque responde a contingencias, señalando que la ley autoriza a Planificación a ejecutar y implementar este financiamiento mediante contratos específicos, sin necesitar la validación posterior.

Montenegro defendió esta medida como necesaria para actuar de forma rápida y oportuna en situaciones de emergencia, evitando trámites engorrosos que podrían ralentizar la respuesta estatal.
Sin embargo, esta postura ha desatado un intenso debate en torno a su legitimidad constitucional. La Ley del PGE 2024 entró en vigencia tras 60 días sin la aprobación de la Asamblea Legislativa Plurinacional, una circunstancia que el Gobierno interpreta como la aprobación tácita de la ley.
Esta interpretación ha generado críticas y dudas sobre los procedimientos legales, planteando la necesidad de un debate más amplio sobre la constitucionalidad y las implicaciones políticas y económicas de esta medida.
Las palabras del ministro han polarizado opiniones, ya que algunos ven en esta disposición una herramienta ágil para emergencias, mientras que otros cuestionan su legitimidad al sortear la aprobación legislativa, enfatizando la importancia del debido proceso democrático en decisiones financieras de tal envergadura.
La controversia persiste y se intensifica conforme se discute la aplicación de esta medida en futuros escenarios de emergencia, planteando un desafío tanto legal como político que requerirá un análisis exhaustivo para garantizar la transparencia, la eficacia y el cumplimiento de los principios constitucionales en la gestión económica del país.
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