LA PAZ, 7 may (El Libre Observador) – El movimiento de carga boliviana por el puerto peruano de Matarani ha registrado un crecimiento exponencial en los últimos tres meses, alcanzando un aumento de cerca del 600% respecto al mismo período del año 2023, lo que muestra que el comercio exterior boliviano está experimentando un cambio de paradigma.
Estas cifras, reveladas por la estatal Administración de Servicios Portuarios de Bolivia (ASP-B), confirman la relevancia que Matarani está adquiriendo como una alternativa viable y competitiva a los puertos chilenos, que tradicionalmente han sido la principal vía de salida para las exportaciones bolivianas.
«Los consignatarios ven Matarani como un puerto muy importante para el movimiento de la carga de importación y exportación», ha señalado el gerente de la ASP-B, Dante Justiniano, quien atribuye este crecimiento a la gestión integral que la institución está llevando a cabo.

La apuesta por Matarani por parte de los exportadores bolivianos se ve impulsada por diversos factores. El puerto peruano ofrece un buen servicio para la carga suelta, cuenta con maquinaria adecuada y, además, la ASP-B está realizando gestiones para obtener descuentos tarifarios y reducciones adicionales por volumen de carga.
Estas medidas buscan convertir a Matarani en una opción más atractiva y rentable para los exportadores bolivianos, quienes ahora cuentan con una alternativa real para diversificar sus rutas de salida al mar.
El auge del movimiento de carga por Matarani no solo representa un beneficio para los exportadores bolivianos, sino que también se enmarca dentro de la estrategia de reactivación económica que Bolivia está implementando.
«En el marco de la reactivación económica, contribuir al comercio exterior boliviano para salir adelante», enfatizó Justiniano, quien destaca el papel que la ASP-B está jugando en este proceso.
Las cifras actuales y las perspectivas futuras apuntan a que Matarani seguirá consolidándose como una alternativa fundamental para el comercio exterior boliviano. La diversificación de las rutas de salida al mar permitirá a Bolivia reducir su dependencia de los puertos chilenos y fortalecer su posición en el escenario internacional.


