LA PAZ, 7 ene (El Libre Observador) — El vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, anunció este miércoles que presentará un proyecto de ley para frenar los decretos emitidos por el presidente Rodrigo Paz, a los que calificó de “inconstitucionales”, en un nuevo episodio del pulso político que profundiza la fractura entre el Ejecutivo y otros órganos del Estado.
En un pronunciamiento público desde la sede de gobierno, Lara afirmó que la iniciativa legislativa busca poner un límite a decisiones presidenciales que, a su juicio, vulneran la Constitución y usurpan competencias de la Asamblea Legislativa, por lo que llamó a los parlamentarios de distintas fuerzas políticas a respaldar la propuesta.
“En el transcurso del día de mañana presentaremos un proyecto de ley para poner un alto a esos decretos inconstitucionales. Pedimos a todos los senadores y diputados ponerse la mano al pecho y pensar en el país, porque la solución está en la Asamblea”, declaró el vicepresidente.
El foco central de las críticas de Lara es el Decreto Supremo 5503, aprobado recientemente por el Gobierno de Paz, al que acusa de habilitar la entrega de recursos naturales a empresas transnacionales sin el debido control legislativo, en un contexto marcado por tensiones sociales, protestas y bloqueos de carreteras en distintas regiones del país.
Lara también cuestionó el Decreto 5515, que permite al presidente ejercer funciones desde el exterior, una medida que ha generado controversia política y debates jurídicos sobre la residencia del poder ejecutivo y el respeto al principio de territorialidad del mando presidencial.

“Es el momento de que la Asamblea tome cartas en el asunto y haga respetar la Constitución y la ley. Vamos a presentar un proyecto para poner un alto”, insistió el vicepresidente, flanqueado por parlamentarios afines a la fuerza Nuevas Ideas con Libertad, que respalda su iniciativa.
En su diagnóstico político, Lara aseguró que solo la bancada de Unidad estaría alineada con los decretos presidenciales, mientras que convocó públicamente a las fuerzas de Libre, Súmate, Alianza Popular y a representantes de pueblos indígenas a sumar sus votos para frenar lo que considera una deriva autoritaria del Ejecutivo.
“Es el momento de decirle sí al pueblo, sí a la patria y no a la dictadura”, afirmó Lara, elevando el tono de la confrontación política en un escenario ya tensionado por el impacto económico de las decisiones gubernamentales y el creciente malestar social.
El anuncio del vicepresidente abre una nueva fase institucional del conflicto, trasladando el debate de las calles y los discursos a los estrados legislativos, donde el oficialismo y la oposición medirán fuerzas en torno al alcance de los decretos y al equilibrio de poderes en Bolivia.
Analistas políticos advierten que la iniciativa podría profundizar la crisis política, pero también convertirse en un punto de inflexión si logra articular consensos mínimos en el Parlamento, en un país que enfrenta simultáneamente desafíos económicos, presión social y una creciente polarización en el ejercicio del poder.

