LA PAZ, 4 abr (El Libre Observador) — La asesora del Ministerio de Hidrocarburos y Energías, Rocío Molina, arrojó este jueves luz sobre una controvertida situación que data del año 2004 durante la gestión del expresidente de Bolivia, Carlos Mesa.
Según Molina, el exmandatario deberá rendir cuentas sobre la desaparición de 61 trillones de pies cúbicos de gas (TCF), un hecho que ha generado cuestionamientos en torno a la certificación de reservas realizada en ese entonces.
La certificación de 2004 presentó un volumen de 70 TCF, pero posteriormente, en 2009, este número se redujo drásticamente a 9 TCF. Esta discrepancia de 61 TCF ha levantado sospechas sobre posibles irregularidades o manipulaciones en los informes de reservas durante la gestión de Mesa.

Molina destacó la importancia de esclarecer este asunto, planteando interrogantes clave como el destino de ese gas faltante y si hubo una venta indebida del mismo. Estas preguntas apuntan directamente al expresidente Carlos Mesa, quien deberá enfrentar las exigencias de transparencia y rendición de cuentas por parte de la ciudadanía.
Además, se señaló la política energética errática liderada por Mesa y su exministro Álvaro Ríos, en un contexto donde la venta de gas a Argentina se realizó a un precio significativamente bajo, lo que ha generado críticas y cuestionamientos sobre las decisiones tomadas en aquella época.
Molina resaltó la importancia de mantener la objetividad y veracidad en la información difundida, evitando la politización de temas técnicos que requieren un análisis riguroso y transparente.
Esta revelación plantea un nuevo capítulo en el escrutinio de la gestión energética en Bolivia, destacando la necesidad de claridad y responsabilidad en el manejo de recursos estratégicos como el gas.


