LA PAZ, 13 ago (El Libre Observador) – El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de prevé transmitir hasta un 80% de los resultados preliminares la misma noche de las elecciones generales del 17 de agosto en Bolivia, informó este miércoles el vocal de esta instancia, Francisco Vargas.
Afirmó que la meta busca ofrecer datos tempranos y reforzar la transparencia, mientras el cómputo oficial —único con valor legal— se realizará en paralelo y podrá prolongarse hasta una semana.
Vargas explicó a radio Correo del Sur que el procedimiento arrancará con la toma de fotografías de las actas electorales en cada mesa de sufragio, que serán enviadas a un centro de procesamiento.
“Si no hay observaciones por parte de dos equipos distintos, el acta se transmitirá de inmediato como parte del banco de información; si las hay, se postergará su envío hasta la verificación”, indicó.
Los resultados preliminares se difundirán de forma gradual y el TSE espera alcanzar el 80% entre las 21:00 y 22:00 horas de la jornada electoral. “Seguimos realizando simulacros sobre la totalidad de las mesas; el día de la elección será la prueba definitiva”, añadió.
El vocal señaló que factores como la hora de apertura de mesas y el correcto llenado de las actas influirán en la rapidez del conteo. “Si la mesa empieza a las 8:00, cerrará a las 16:00; si lo hace a las 9:00, terminará a las 17:00”, recordó.

A partir de las 18:00 se iniciarán los cómputos departamentales, procesos oficiales y definitivos que proclamarán a los ganadores. Estos se basan exclusivamente en actas físicas, verificando firmas, huellas y consistencia de resultados. “El procedimiento es público y abierto, y puede tomar hasta siete días”, precisó Vargas.
El primer avance del cómputo oficial se dará a conocer desde las 20:00, aunque la proclamación de resultados definitivos solo ocurrirá cuando se complete el recuento en todo el país.
Las elecciones generales de agosto serán observadas por misiones internacionales, incluida la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE), en un contexto marcado por la memoria de la crisis electoral de 2019, que derivó en la renuncia de Evo Morales y en una transición política conflictiva.
Desde entonces, el TSE ha reforzado los protocolos de seguridad y transparencia, con el uso combinado de la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) y un cómputo oficial descentralizado, con el objetivo de reducir la incertidumbre y prevenir la especulación política en las horas posteriores al cierre de las urnas.
“Estamos trabajando para que la ciudadanía tenga información oportuna, pero también certeza de que los datos difundidos han pasado todos los controles”, afirmó Vargas.

