LA PAZ, 7 oct (El Libre Observador) — El Gobierno de Bolivia criticó este martes la decisión de República Dominicana de dejar fuera a Venezuela, Cuba y Nicaragua de la próxima Cumbre de las Américas. A menos de dos meses de la cita hemisférica, el gesto amenaza con reabrir una vieja fractura regional: la disputa entre modelos políticos y el alcance real de la integración continental.
En un comunicado oficial, la Cancillería boliviana expresó su “rechazo categórico” a la exclusión de los tres países y reivindicó los principios de respeto, inclusión y autodeterminación. “La Cumbre debe constituirse en un espacio de encuentro y diálogo político sin exclusiones”, señaló el documento difundido desde La Paz.
La decisión del gobierno dominicano, anunciada el 30 de septiembre, sorprendió a varias cancillerías de la región. República Dominicana, anfitriona de la X Cumbre de las Américas, justificó la medida en “criterios estrictamente multilaterales” y en la necesidad de garantizar “el éxito del encuentro” en un contexto de creciente polarización política. La cita se celebrará el 4 y 5 de diciembre en Punta Cana, en el este del país caribeño.
No es la primera vez que Cuba, Venezuela y Nicaragua quedan fuera de este foro. En la edición anterior, organizada en Los Ángeles en 2022, Estados Unidos tomó una decisión similar, lo que provocó la ausencia de varios mandatarios latinoamericanos en señal de protesta. Aquella crisis diplomática dejó en evidencia la dificultad de conciliar agendas ideológicas contrapuestas en un mismo espacio hemisférico.

Bolivia, aliada política de los tres países marginados, ha insistido en que excluir a gobiernos por motivos ideológicos “contradice los principios fundamentales del multilateralismo y la igualdad soberana de los Estados”. En su declaración, evocó la Carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Carta de las Naciones Unidas como marcos que exigen diálogo inclusivo, más allá de afinidades políticas.
“La construcción de una América verdaderamente justa y solidaria solo será posible con la participación de todos sus Estados, sin discriminación ni imposiciones externas”, concluyó la nota oficial.
Con este posicionamiento, La Paz se alinea una vez más con el eje político conformado por Caracas, La Habana y Managua, y coloca sobre la mesa un debate incómodo para el foro: si la Cumbre de las Américas es un espacio de cooperación regional o un instrumento condicionado por afinidades políticas.

