WASHINGTON, 2 abr (El Libre Observador) – En una medida que marca un nuevo capítulo en la política comercial estadounidense, el presidente Donald Trump anunció este miércoles una batería de aranceles contra sus principales socios comerciales, desatando una tormenta en los mercados internacionales.
En lo que ha bautizado como el «Día de la Liberación», el mandatario aplicará un gravamen del 20% a todas las importaciones provenientes de la Unión Europea (UE) y del 34% a las mercancías chinas.
“Les cobraremos aproximadamente la mitad de lo que ellos nos han estado cobrando. Las tarifas no serán totalmente recíprocas”, aseguró Trump en un discurso desde los jardines de la Casa Blanca, en el que insistió en que Bruselas impone restricciones injustas a los productos estadounidenses, especialmente en el sector agrícola y automovilístico.
CHINA, EL PRINCIPAL OBJETIVO
Pero la ofensiva comercial no se detiene en Europa. El gigante asiático ha sido golpeado con un arancel del 34%, una represalia directa a lo que Trump calificó como «prácticas desleales que encarecen los productos norteamericanos en un 67%».
Además, a partir del 2 de mayo, suprimirá el régimen ‘de minimis’, que hasta ahora permitía a China exportar productos por debajo de los 800 dólares sin pagar impuestos en EE.UU.
Japón (25%), Corea del Sur (25%), Taiwán (32%) e India (26%) también están en la lista de países sancionados.
En contraste, naciones como el Reino Unido, Australia, Brasil y Argentina han recibido un trato más benévolo, con aranceles del 10%.

IMPACTO EN LA INDUSTRIA Y EL COMERCIO
Para justificar su agresiva política comercial, Trump ha declarado la «emergencia nacional» con el fin de dotar a su administración de herramientas extraordinarias para aplicar su agenda proteccionista.
En un movimiento sin precedentes, también anunció un arancel del 25% a la importación de automóviles extranjeros desde esta medianoche.
«Durante décadas, nuestro país ha sido saqueado por naciones cercanas y lejanas. Nos han robado empleos, han devastado nuestras fábricas y han destruido nuestro sueño americano», proclamó con su característico tono combativo.
EFECTO DOMINÓ
El impacto de estas medidas en la economía global es inminente. En el caso de España, Estados Unidos se ha convertido en un destino clave para las exportaciones agroalimentarias, que en 2024 representaron el 4,8% del total de envíos internacionales.
Entre los productos más afectados se encuentran el vino, los espumosos y el aceite de oliva, cuya exportación a EE.UU. alcanzó un récord de 1.013 millones de euros el año pasado.
Mientras los mercados asimilan el impacto de este nuevo capítulo en la guerra comercial global, los aliados y rivales de EE.UU. se preparan para responder. La Unión Europea y China podrían adoptar represalias, elevando la tensión en un escenario económico ya marcado por la incertidumbre.


