LA PAZ, 11 mar (El Libre Observador) – La crisis de combustibles en Bolivia pone en riesgo la seguridad alimentaria y dispara los costos de producción, advirtieron este martes sectores productivos y exportadores.
La falta de diésel y la posibilidad de que se comercialice a precio internacional podrían provocar una escalada inflacionaria, impactando directamente en el costo de la canasta básica y en el crecimiento económico del país.
El Comité Multisectorial, que agrupa a productores agropecuarios, transportistas, gremialistas y exportadores, alertó que la insuficiente provisión de combustibles ya está afectando la campaña agrícola de verano, la más importante del año.
“Si el diésel sube de precio, inevitablemente los costos de producción aumentarán y la canasta familiar también”, advirtió Klaus Frerking, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO).
El sector agropecuario informó que actualmente solo ingresan al país 700.000 litros de diésel por día, cuando la demanda real en época de siembra alcanza 3,3 millones de litros diarios. La diferencia, señalaron, está ralentizando la producción agrícola y afectando la distribución de alimentos.
El lunes, el Gobierno confirmó que no podrá abastecer de manera regular a los sectores productivos debido a la escasez de divisas necesarias para importar combustibles.
“No vamos a poder cumplir al 100% con el sector productivo”, reconoció un alto ejecutivo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en una conferencia de prensa.
Por su lado, el presidente de la Cámara de Transporte del Oriente, Luis Añez, exigió al Gobierno definir con claridad sus políticas económicas y asumir con responsabilidad una solución a la crisis.

“Las autoridades deben tomar una decisión ya. Si el diésel se vende a precio internacional o no, es algo que deben definir. Pero el país no puede seguir en esta incertidumbre”, reclamó.
A su vez, el presidente de la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex), Osvaldo Barriga, alertó sobre el impacto que la crisis podría tener en la ralentización de la economía y en las exportaciones, fundamentales para el ingreso de divisas.
EL RIESGO DE UNA CRISIS ESTRUCTURAL
Los empresarios advierten que, si el desabastecimiento persiste, podría romperse la cadena de distribución de productos esenciales, lo que agravaría la crisis.
Marcelo Olguín, gerente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), advirtió que la situación se ha vuelto “crítica y crónica”, y que el Gobierno debe actuar antes de que el aparato productivo sufra daños irreversibles.
“Si el diésel no llega, habrá efectos negativos en el sector productivo, se romperán algunas cadenas de abastecimiento y los precios internos seguirán subiendo”, sostuvo Olguín.
Además, alertó que la crisis podría afectar las exportaciones comprometidas y, a largo plazo, impactar en la disponibilidad de dólares en el país.
Mientras el Gobierno no logre garantizar la provisión de combustibles, la presión sobre la economía seguirá en aumento, y con ella, la incertidumbre de los sectores productivos y de la población.


