GINEBRA, Suiza, 30 nov (El Libre Observador) – En un alarmante anuncio, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha advertido que el año 2023 podría situarse como el período más cálido de la historia moderna, estableciendo diversos récords en temperaturas globales, niveles marinos y delgadez de la banquisa antártica.
El jefe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Petteri Taalas, señaló que esta alarmante realidad debe impulsar acciones inmediatas para frenar el calentamiento global.
Estas revelaciones se produjeron en la apertura de la COP28, la conferencia anual de la ONU sobre cambio climático, que este año tiene lugar en Dubái. La comunidad internacional se enfrenta a la urgente necesidad de una transición energética mientras encara incertidumbres sobre cómo abordar el cambio climático.
El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, manifestó que estos récords de temperatura deberían provocar preocupación entre los líderes mundiales, señalando la pérdida progresiva de la capacidad para controlar el calentamiento global a niveles manejables.
Los objetivos establecidos en la histórica COP21 de París en 2015 buscaban limitar el calentamiento global a menos de 2°C, con aspiraciones de alcanzar incluso 1,5°C por encima de los niveles preindustriales. Sin embargo, a finales de octubre de 2023, ya se situaba alrededor de 1,4°C respecto a esos niveles.

Aunque el informe final de la OMM sobre el estado del clima aún no se ha publicado, la organización está convencida de que 2023 ocupará el primer lugar como el año más caluroso, superando a 2016 y 2020, basándose en las temperaturas registradas de enero a octubre.
Taalas enfatizó la gravedad de la situación al advertir que existe el riesgo de perder la lucha por preservar los glaciares y frenar el aumento del nivel del mar. Subrayó la urgencia de tomar medidas para evitar un clima más hostil no solo en este siglo, sino en los venideros.
Los impactos socioeconómicos de estos récords son dramáticos, incluyendo la reducción de la seguridad alimentaria y migraciones masivas, tal como señaló Guterres en un mensaje de video, recordando los desastres naturales que han azotado comunidades a nivel global.
El llamado de Guterres a los líderes reunidos en Dubái fue claro: comprometerse con acciones drásticas para frenar el cambio climático, priorizando la eliminación progresiva de los combustibles fósiles y triplicando la capacidad de las energías renovables.
Esta alerta urgente de la ONU marca un momento crítico para la acción climática global, recordando la necesidad inmediata de medidas audaces y decisivas para abordar uno de los desafíos más apremiantes de nuestro tiempo.


