LA PAZ, 11 abr (El Libre Observador) — La tensión dentro del evismo alcanzó un nuevo punto de ebullición. En una maniobra que evidencia las fracturas internas del partido, el expresidente (2006-2019), Evo Morales, conminó este viernes al presidente del Senado y potencial candidato, Andrónico Rodríguez, a presentarse este domingo en Lauca Ñ, justo el mismo día en que sus bases en La Paz anunciaron su proclamación como candidato presidencial.
La convocatoria —calificada como “obligatoria” y con carácter de urgencia— fue emitida por Morales y refrendada por una veintena de dirigentes de la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba.
El encuentro, programado para las 15.00 horas, se anuncia como una instancia de “análisis político”, pero el trasfondo es más complejo: la disputa por el control político del evismo y la necesidad de frenar el ascenso de un liderazgo joven y emergente que va consiguiendo apoyo para ser postulado como candidato por la izquierda.
Rodríguez, figura clave del ala renovadora, ha sido recientemente proclamado candidato presidencial en distintas regiones del país.

Su ausencia en el último ampliado en Lauca Ñ —donde se fundó la nueva fuerza política “Evo Pueblo”— fue vista como un gesto de autonomía. Desde entonces, el cerco político se ha ido estrechando.
Mientras tanto, en La Paz, El Alto y Viacha se alistan para marchar este domingo en respaldo a Rodríguez. La movilización no solo busca consolidar su candidatura, sino también enviar un mensaje claro: hay una corriente dentro del MAS que no está dispuesta a seguir subordinada al liderazgo histórico de Morales.
“El pueblo va a demostrar que Andrónico no está solo, que tiene respaldo orgánico y legítimo”, declaró el senador Pedro Benjamín Vargas, uno de los impulsores de la proclamación en el altiplano.
Analistas políticas consideran que la jornada del domingo se perfila como una bifurcación crítica en la historia política del MAS que conlleva al evismo, renovadores y el oficialismo liderado por el presidente Luis Arce.
Andrónico deberá decidir entre atender el llamado de su padrino y mentor político y reafirmar lealtad a un liderazgo cada vez más cuestionado, o respaldarse en la fuerza de sus bases para trazar un camino propio de cara a las elecciones de agosto.


