LA PAZ, 7 sep (El Libre Observador) — En respuesta a una crisis sin precedentes, Bolivia ha declarado este sábado “emergencia nacional” debido a los devastadores incendios forestales que han consumido más de 3,8 millones de hectáreas de bosques y pastizales en todo el país.
La medida, anunciada por el Gobierno del presidente Luis Arce, busca agilizar la respuesta ante una situación que ha llevado a varias regiones al borde del desastre ambiental.
El ministro de Defensa, Edmundo Novillo, acompañado de otros ministros en una conferencia de prensa en La Paz, explicó que la emergencia nacional permitirá una coordinación más efectiva con los cooperantes internacionales, quienes ya están llegando al país para apoyar los esfuerzos de mitigación.
Brasil, Chile y Francia han respondido positivamente a la solicitud de ayuda de Bolivia, enviando especialistas y brigadistas forestales.

En particular, un equipo de expertos brasileños ha comenzado a operar desde San Ignacio de Velasco, en el departamento de Santa Cruz, estableciendo un centro de comando binacional para dirigir las operaciones conjuntas de combate a los incendios que afectan tanto a Bolivia como a Brasil.
Este esfuerzo incluye la instalación de campamentos estratégicos y la coordinación de operaciones terrestres y aéreas para contener el avance de las llamas.
El presidente Luis Arce, en sus redes sociales, expresó su gratitud hacia Brasil por su solidaridad y destacó la importancia de los esfuerzos conjuntos para extinguir los incendios.
Además, confirmó la próxima llegada de equipos especializados desde Chile y la gestión ante Francia para asegurar el refuerzo de 80 bomberos forestales europeos.

La declaración de emergencia nacional no solo busca gestionar de manera ágil los recursos y la asistencia internacional, sino también enfrentar un desafío que ha puesto en riesgo no solo la biodiversidad y los recursos naturales de Bolivia, sino también la seguridad y el bienestar de sus habitantes.
A medida que la crisis evoluciona, el Gobierno boliviano continúa trabajando intensamente para proteger el patrimonio ambiental del país y asegurar la recuperación de las áreas afectadas por los incendios.
La emergencia nacional permitirá acelerar los procesos de colaboración con países y organizaciones internacionales que, hasta ahora, han sido fundamentales en la respuesta al desastre.
Sin embargo, la capacidad de contener los incendios dependerá no solo del apoyo externo, sino también de la coordinación interna entre las diversas instituciones bolivianas y las fuerzas locales.


