LA PAZ, 25 nov (El Libre Observador) – En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, la Fiscalía General de Bolivia reportó una cifra alarmante: 45.396 casos de violencia contra mujeres se registraron entre el 1 de enero y el 24 de noviembre de este año.
Aunque esta cifra representa una leve disminución frente a los 46.511 casos del mismo período en 2023, la violencia de género sigue siendo un problema estructural que exige respuestas inmediatas y efectivas.
«Instamos a fortalecer las campañas de prevención y exhortamos a las mujeres a denunciar cualquier hecho de violencia», declaró la directora de la Fiscalía Especializada en Delitos en Razón de Género y Juvenil, Alejandra Rocha.

LAS CIFRAS DETRÁS DEL DRAMA
Del total de casos, 33.907 correspondieron a violencia familiar o doméstica, el delito más reportado. Además, se registraron 3.390 casos de abuso sexual, 2.813 de violación, 2.449 de violación a infantes o adolescentes, 1.677 de estupro, y 1.160 vinculados a otros delitos. Los departamentos más afectados fueron Santa Cruz, con 15.780 denuncias; La Paz, con 11.183; y Cochabamba, con 7.033 casos.
Rocha enfatizó el compromiso del Ministerio Público con la erradicación de la violencia de género, amparado en la Ley 348, que busca garantizar una vida libre de violencia para las mujeres bolivianas. Sin embargo, la funcionaria reconoció que estas cifras reflejan una problemática que trasciende los esfuerzos institucionales y requiere transformaciones profundas.

DEFENSORÍA
La Defensoría del Pueblo advirtió que la actual crisis económica y política en Bolivia está agravando la vulnerabilidad de las mujeres. Según su pronunciamiento, en tiempos de crisis, las mujeres enfrentan mayores barreras para acceder a servicios esenciales como salud y educación, lo que las expone aún más a situaciones de violencia.
«Es crucial priorizar la protección integral y el acceso a la justicia para las víctimas de violencia», expresó la Defensoría, mientras instó al Estado a garantizar servicios básicos y atención efectiva para las mujeres afectadas.
Aunque la leve reducción en los casos es un signo alentador, expertos y organizaciones de derechos humanos coinciden en que el problema requiere soluciones estructurales. Los esfuerzos actuales, aunque significativos, resultan insuficientes ante una realidad que afecta a miles de mujeres cada año.
En el marco de esta jornada internacional, las instituciones reiteraron su compromiso con la protección de las mujeres bolivianas y pidieron un esfuerzo colectivo para erradicar este flagelo. “No es solo una cuestión de leyes, sino de transformar la cultura de la violencia que permea en la sociedad”, concluyó Rocha.


