LA PAZ, 16 abr (El Libre Observador) — Bolivia enfrenta un comienzo de año alarmante en términos de seguridad vial. Más de 5.300 accidentes de tránsito se han registrado en el primer trimestre de 2025, lo que representa un incremento del 5% respecto al mismo período del año anterior.
El dato, revelado este miércoles por la empresa estatal de seguros Univida, evidencia una tendencia ascendente que preocupa a las autoridades y refleja un creciente costo humano y económico.
En conferencia de prensa, el gerente general de Univida, Omar Fernández, calificó el aumento como “preocupante” y advirtió sobre el impacto que estos siniestros tienen no solo en las víctimas, sino también en la estabilidad de los sistemas de salud y seguros del país.
El año pasado, entre enero y marzo, se reportaron 5.068 accidentes. Hoy, la cifra ya supera los 5.300. Paralelamente, el número de personas afectadas también creció: de más de 6.300 en 2024 a más de 6.800 en lo que va de este año.
Este repunte ha obligado a Univida a incrementar sus desembolsos en compensaciones y atención médica. Mientras que en el primer trimestre de 2024 se destinaron 28 millones de bolivianos (unos 4 millones de dólares), en 2025 ya se han superado los 30 millones de bolivianos (4,3 millones de dólares). Según Fernández, el incremento no solo responde a la cantidad de siniestros, sino también a la gravedad de los mismos.

Uno de los datos más reveladores del informe es la participación de las motocicletas, que encabezan la lista de vehículos involucrados con un alarmante 49% del total de accidentes. Le siguen las vagonetas con el 15% y los minibuses con el 14%, reflejando también la precariedad del transporte público y la falta de regulaciones efectivas en muchos sectores.
El departamento de Santa Cruz se ubica como epicentro de esta problemática, concentrando un 58% de los accidentes en todo el país, una cifra sin precedentes para una sola región. La Paz y Cochabamba le siguen con un 18% y un 16,5% respectivamente.
En Santa Cruz, las motocicletas protagonizan el 40,5% de los siniestros, mientras que en La Paz destaca el papel del transporte público y en Cochabamba nuevamente los vehículos de dos ruedas son mayoría.
Las causas detrás de este incremento son las de siempre, según Univida: distracción al volante, fallas mecánicas, fatiga y consumo de alcohol. No obstante, la reiteración de estos factores expone un problema más profundo: la falta de cultura vial, controles efectivos y educación en seguridad ciudadana.

Como respuesta, Univida anunció un refuerzo de sus campañas de prevención en coordinación con la Policía Boliviana y la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT).
Las medidas contemplan controles en terminales terrestres, operativos especiales durante feriados y una intensificación de la educación vial, particularmente dirigida a motociclistas y conductores de transporte público.
En un país donde la movilidad es vital pero caótica, las cifras del primer trimestre reflejan más que estadísticas: muestran una crisis en desarrollo que pone en juego vidas, recursos y la estabilidad de un sistema de tránsito que, a pesar de las advertencias, sigue chocando contra su propia inercia.

