LA PAZ, 21 mar (El Libre Observador) – El anuncio de un paro de 48 horas quedó suspendido. La dirigencia del transporte en La Paz anunció este viernes que, tras llegar a un acuerdo con el Gobierno, los bloqueos programados para el lunes y martes fueron cancelados. Sin embargo, advirtieron que la medida podría reactivarse si sus demandas no son atendidas en los plazos acordados.
“Levantamos el paro del día lunes y martes. Seguimos en estado de emergencia, no se ha solucionado el problema”, afirmó Edson Valdez, máximo representante del sector.
La protesta había sido convocada en rechazo a la crisis económica que golpea al transporte, manifestada en la escasez de carburantes y el alza de precios. Durante las negociaciones, el Ejecutivo se comprometió a garantizar el suministro de combustible subvencionado y normalizar el abastecimiento hasta el 31 de marzo.

UN ACUERDO CON PLAZOS DEFINIDOS
Además del tema de los hidrocarburos, el Gobierno y los transportistas acordaron instalar mesas de diálogo el lunes y martes para abordar otros puntos críticos como los aranceles y la reprogramación de créditos bancarios, una de las principales preocupaciones del sector.
A pesar del compromiso gubernamental, los choferes fueron enfáticos: si no hay avances concretos antes del martes, las movilizaciones se retomarán con más fuerza.
CARRETERAS EN MAL ESTADO
Otro punto central en la negociación fue el estado de las carreteras. En respuesta, el Gobierno aseguró que, con el crédito recientemente aprobado por la Asamblea Legislativa, se iniciará un plan de mantenimiento y reparación de vías.
No obstante, instó a los legisladores a desbloquear otros préstamos internacionales pendientes, argumentando que estos recursos son esenciales para mejorar la infraestructura vial.

Los transportistas también exigieron la destitución de tres funcionarios clave: el viceministro de Defensa del Consumidor, el presidente de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y el gerente de la empresa conversora de gas natural. Sobre este punto, el Gobierno se comprometió a trasladar la solicitud al presidente del Estado y dar una respuesta antes del 26 de marzo.
Si bien el acuerdo evitó una paralización del transporte en La Paz, el sector permanece en estado de emergencia y con la advertencia de retomar las medidas de presión si las soluciones ofrecidas no se materializan en los próximos días.
El conflicto, lejos de resolverse, se mantiene latente. Ahora, el cumplimiento de los compromisos gubernamentales será clave para evitar que la tensión vuelva a las calles.

