TARIJA, 6 ene (El Libre Observador).- La compañía internacional Petrobras inició la fase operativa del proyecto exploratorio de hidrocarburos Domo Oso X3 (DMO-X3), en Tarija, pese a la persistente oposición de comunarios y activistas ambientales que rechazan la intervención en el área de influencia de la Reserva Nacional de Flora y Fauna de Tariquía, uno de los principales pulmones verdes del departamento de Tarija.
Nelly Coca, pobladora de la Reserva Nacional de Flora y Fauna de Tariquía (Rnfft), contó que los policías los agarraron a los cuatro comunarios en el punto de vigilia para bajar la cadena y permitir el ingreso de una fila de camionetas de las empresas IST – Bolinter.
“A mi me tomaron cuatro policías que me rodearon y lo mismo hicieron con los demás compañeros. Por más que suplicamos, se entraron”, lamentó Coca.
Asimismo, dijo que: “Todos los movilizados sabemos que el área donde está el proyecto es estratégica para la recarga de agua de la reserva natural de Tariquía”, manifestó.
El ingreso de personal técnico y maquinaria a la comunidad de Saicán, en el área San Telmo Norte, se produjo por segundo día consecutivo bajo resguardo policial. Decenas de vehículos de empresas contratistas accedieron a la zona escoltados por al menos medio centenar de efectivos, lo que permitió el inicio de trabajos preliminares vinculados a la apertura de caminos y la preparación de la planchada donde se prevé instalar el equipo de perforación.
La operación se desarrolló en un contexto de alta tensión. Comunarios del cantón Chiquiacá mantienen desde hace semanas una vigilia permanente en el acceso por la quebrada Las Vacas, punto estratégico del proyecto. Durante el operativo se registraron forcejeos entre pobladores y policías, aunque las autoridades no reportaron personas heridas.
Los sectores movilizados sostienen que el área de Saicán constituye una zona de recarga hídrica clave para la Reserva de Tariquía y advierten sobre los posibles impactos ambientales de la actividad hidrocarburífera. “La policía usó la fuerza para permitir el ingreso del personal de Petrobras”, denunció la comunaria Nelly Coca, habitante de la reserva, al expresar su preocupación por la afectación a fuentes de agua y ecosistemas frágiles.

Petrobras Bolivia, por su parte, defendió la legalidad del proyecto y afirmó que cuenta con todos los permisos y autorizaciones exigidos por la normativa boliviana. En un comunicado, la empresa sostuvo que el bloqueo de accesos vulnera su derecho al libre tránsito y al trabajo, además de generar perjuicios a actividades consideradas de interés nacional y estratégico.
La empresa precisó que el proyecto se desarrolla en el marco de un Contrato de Servicios Petroleros suscrito con la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), aprobado por ley, y aseguró que el pozo se encuentra fuera de los límites de la Reserva de Tariquía.
Añadió que dispone de la Licencia Ambiental otorgada en julio de 2025, tras cumplir los requisitos exigidos, incluida una Consulta Pública realizada en enero del mismo año en el municipio de Entre Ríos y en la comunidad de Saicán, así como la elaboración y aprobación del Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental.
Según la información recabada, en la vigilia participan mujeres y personas adultas mayores de origen campesino. Asimismo, se confirmó que 17 personas fueron notificadas con el inicio de un nuevo proceso penal por la presunta comisión de delitos como asociación delictuosa y otros, un extremo que ha generado preocupación entre organizaciones sociales y ambientales.

