LA PAZ, 20 ago (El Libre Observador) — Durante años, se escondió tras el anonimato de un puesto burocrático en la Alcaldía de La Paz. Con una sonrisa amable y una apariencia inofensiva, tejía una red de corrupción que prometía sueños a cambio de dinero, sin embargo, su farsa llegó a su fin este martes cuando una víctima decidió romper el silencio y denunciar la venta de cargos públicos.
La directora de Asuntos Jurídicos de la Alcaldía, Amparo Morales, confirmó que la detenida es investigada por los delitos de cohecho pasivo, uso de influencias y coacción.
La funcionaria, con más de 15 años de servicio en el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (GAMEA), ofrecía puestos laborales en distintas unidades a cambio de suculentas sumas de dinero. Su modus operandi era simple pero efectivo: identificaba a posibles víctimas, les prometía un cargo acorde a sus estudios y experiencia, y les fijaba un precio.

Una de sus víctimas, una médica, fue contactada por la funcionaria, quien le ofreció un puesto en la Secretaría de Salud. La ilusión de obtener un empleo estable y bien remunerado la llevó a aceptar la propuesta y entregar la mitad del dinero solicitado. Sin embargo, el sueño se convirtió en pesadilla cuando se dio cuenta de que había sido estafada.
La denuncia de la víctima puso en marcha una investigación que culminó con la aprehensión de la funcionaria.
Este caso revela la existencia de una red de corrupción dentro de la institución municipal, donde funcionarios aprovechan su posición para enriquecerse a costa del Estado y de ciudadanos que buscan una oportunidad laboral.
La pregunta que queda en el aire es: ¿Cuántas personas más habrán sido víctimas de esta funcionaria y de otros como ella?

