LA PAZ, 10 dic (El Libre Observador) — La detención del expresidente boliviano Luis Arce en una operación policial ejecutada en pleno centro paceño abrió este miércoles un nuevo capítulo de tensión política en Bolivia, donde el caso Fondo Indígena —uno de los escándalos de corrupción más sensibles de la última década— vuelve a irrumpir con fuerza tras el cambio de gobierno.
Arce, que presidió el país entre 2020 y 2025, fue interceptado por agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) en el barrio de Sopocachi, un sector residencial de la capital administrativa, sin una notificación previa ni aviso oficial, según denunció su entorno.
La exministra de la Presidencia María Nela Prada, una de sus aliadas políticas más cercanas, calificó el operativo como un “secuestro” y aseguró que Arce fue trasladado directamente a dependencias policiales.
En un video difundido por redes sociales, la exfuncionaria denunció que no se permitió la presencia de familiares y que no existió un procedimiento formal que amparara la intervención. “Quiero denunciar ante el pueblo boliviano y ante la comunidad internacional que hace un momento acaban de secuestrar al expresidente Luis Alberto Arce Catacora”, afirmó.
Prada sostuvo que el exmandatario siempre estuvo dispuesto a declarar y que no buscó evadir los requerimientos fiscales. Según su versión, Arce logró enviar su ubicación en tiempo real antes de que le fuera retirado el teléfono móvil.

Al llegar a la FELCC, la exministra aseguró haber recibido información extraoficial según la cual la aprehensión estaría relacionada con el caso Fondo Indígena, cuya investigación se remonta al periodo en el que Arce ejercía como ministro de Economía.
El expediente apunta a presuntos desembolsos estatales autorizados hacia cuentas particulares vinculadas al Fondo Indígena, un programa diseñado para financiar proyectos productivos para pueblos originarios y que terminó envuelto en denuncias de desvío de fondos.
Entre los señalados figura la exdiputada Lidia Patty, detenida de manera preventiva en el penal de Obrajes. Hasta el momento, las autoridades judiciales no han ofrecido detalles sobre la imputación formal ni sobre los pasos procesales posteriores.
Arce ingresó a dependencias policiales poco después de las 15.00 horas locales, trasladado en una vagoneta blanca entre un fuerte dispositivo de seguridad que cerró los accesos al edificio. Posteriormente fue conducido a la unidad anticorrupción para declarar, en medio de un clima de creciente expectación mediática.
La detención llega en un contexto político convulso, con el Movimiento al Socialismo (MAS) fracturado tras las disputas internas entre las facciones de Evo Morales y del propio Arce, y en un escenario en el que el nuevo gobierno busca marcar distancia del ciclo anterior.
La definición de la audiencia cautelar será decisiva para conocer el futuro jurídico y político del exmandatario, así como el alcance institucional de un caso que vuelve a poner bajo los reflectores el polémico Fondo Indígena y sus ramificaciones en el poder político boliviano.

