LA PAZ, 9 feb (El Libre Observador) — La región oriental de Bolivia enfrenta su peor escenario sanitario del año tras confirmarse la primera muerte por chikungunya, una enfermedad viral transmitida por mosquitos que avanza con rapidez en el departamento de Santa Cruz, el más poblado del país. Ante el aumento sostenido de contagios, las autoridades sanitarias declararon este lunes alerta roja, una medida que refleja la gravedad del brote y la presión creciente sobre los servicios de salud.
La víctima es un adulto mayor, informó el Servicio Departamental de Salud (Sedes), en un contexto marcado por una alta transmisión comunitaria del virus, propagado por el mosquito Aedes aegypti, también responsable del dengue. “El número de casos está apareciendo de manera inusitada”, advirtió el director del Sedes, Julio César Koca, al anunciar la activación del máximo nivel de alerta epidemiológica en la región.
Las cifras oficiales confirman 1.398 casos positivos, unos 400 más que la semana anterior, una aceleración que preocupa a las autoridades. Actualmente, 26 pacientes permanecen hospitalizados, seis de ellos en estado grave y bajo cuidados intensivos. Dos de estos casos críticos corresponden a neonatos, un dato que ha encendido las alarmas sobre el impacto del brote en los grupos más vulnerables, según el jefe de Epidemiología, Carlos Hurtado.

Aunque la enfermedad se ha extendido a varios municipios, la mayor concentración de contagios se registra en la ciudad de Santa Cruz, donde hospitales y centros de salud reportan una afluencia creciente de pacientes con síntomas compatibles con chikungunya. Esta presión ha puesto en evidencia las limitaciones del sistema sanitario frente a un brote que avanza con rapidez.
En respuesta, las autoridades anunciaron el refuerzo inmediato de las campañas de eliminación de criaderos de mosquitos, fumigación en zonas urbanas y periurbanas y operativos de control epidemiológico. Al mismo tiempo, reiteraron el llamado a la población a asumir un rol activo en la prevención, eliminando recipientes con agua estancada en los hogares.
La chikungunya provoca fiebre alta repentina, intensos dolores articulares y musculares, fatiga y, en algunos casos, erupciones cutáneas. Su nombre proviene del idioma makonde y significa “doblarse”, una referencia al dolor que puede dejar a los pacientes encorvados durante días o semanas. En Santa Cruz, las autoridades ya reconocen un escenario de epidemia de alta transmisión, con riesgos elevados para adultos mayores, niños y personas con enfermedades de base.


