SUCRE, 10 ene (El Libre Observador) – En un escenario marcado por denuncias de “autoprórroga” y críticas sobre la independencia del Órgano Judicial, el magistrado Marco Ernesto Jaimes Molina asumió este miércoles la presidencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Bolivia, desoyendo las controversias que han rodeado el proceso de elección y transición.
La Sala Plena del TSJ tomó la decisión de elegir a Jaimes como nuevo presidente, sucediendo al magistrado Ricardo Torres Echalar, quien puso su cargo a disposición de la Sala Plena. Este acto, según un boletín institucional, busca calmar las aguas en medio de las acusaciones de “prorroguismo” que han afectado la imagen del tribunal.

La elección de Jaimes, realizada por unanimidad, se dio después de que Torres presentara su renuncia el pasado 29 de diciembre de 2023. El proceso, inicialmente programado para el 2 de enero, fue postergado debido a la complejidad de la transición de mandato de los magistrados.
A pesar de la incertidumbre, Jaimes expresó su compromiso de trabajar en la mejora de la impartición de justicia, destacando la importancia de mantener la estabilidad y la credibilidad del sistema judicial. Sin embargo, algunos magistrados no estuvieron presentes en las reuniones previas para elegir al nuevo presidente, subrayando las tensiones internas en el TSJ.
El nuevo titular asume la responsabilidad en un momento crucial para la justicia boliviana, convirtiéndose en el cuarto presidente del TSJ en el marco del mandato ampliado dispuesto por los tribunos hasta una próxima elección de autoridades judiciales.

