LA PAZ, 23 jul (El Libre Observador) — Bolivia puso fin este miércoles a un mes de acefalía en el Ministerio de Trabajo con la designación de Víctor Quispe Ticona, dirigente fabril y exviceministro, como nuevo titular de la cartera. El presidente Luis Arce destacó que su nombramiento busca “fortalecer la defensa de los trabajadores” en un contexto de tensiones sociales y presiones políticas a un año de las elecciones generales de 2025.
La cartera había quedado vacante desde el 21 de junio, tras la repentina muerte de Erland Rodríguez, luego de participar de un acto por el Año Nuevo Andino Amazónico 5533.
La demora en la designación de su sucesor provocó malestar en sindicatos y sectores empresariales, preocupados por la falta de interlocución en medio de reclamos por estabilidad laboral, aumentos salariales y flexibilización de normas para el sector privado.
Quispe, de 42 años, es el primer trabajador fabril en asumir el cargo en la gestión de Arce. Su trayectoria está marcada por más de una década de activismo sindical: fue secretario ejecutivo de la Confederación General de Trabajadores Fabriles de Bolivia y ocupó cargos de dirección en la Central Obrera Boliviana (COB), la principal organización sindical del país, entre 2015 y 2020. En noviembre de 2020 ya había sido posesionado como viceministro de Trabajo y Previsión Social.
En su discurso de investidura, Quispe aseguró que dará continuidad a las políticas laborales impulsadas por Rodríguez y denunció que la oposición política intensificará las críticas a su gestión.
“Seguramente vamos a recibir ataques de la derecha, que hoy actúa como horda contra cualquier autoridad designada solo por el hecho de generar votos”, afirmó. También reivindicó los decretos y leyes promovidos en favor de los trabajadores por la COB y el Gobierno.

Arce, que encara una creciente presión por el debilitamiento económico y la pugna interna en el Movimiento al Socialismo (MAS), subrayó que el nuevo ministro tiene la misión de “proteger al recurso humano más valioso del país: los trabajadores” y pidió apoyo del gabinete para asegurar una gestión “en beneficio de la clase obrera”.
La designación se produce en un contexto de desaceleración económica, con una caída de reservas internacionales, tensiones cambiarias y protestas esporádicas de gremios por la carestía y el desempleo. Analistas señalan que Arce busca, con la incorporación de Quispe, consolidar su relación con las bases sindicales fabriles, históricamente aliadas del MAS, de cara a un año preelectoral en el que la oposición intensifica sus críticas a la gestión económica y social del Ejecutivo.
Quispe, nacido en La Paz en 1982, inició su carrera laboral en la farmacéutica Laboratorios INTI S.A., donde se destacó como dirigente sindical. Entre 2015 y 2017 lideró organizaciones fabriles y asumió cargos de dirección en la COB, donde defendió la aprobación de leyes favorables al sector obrero.
Su ascenso al gabinete es interpretado como un gesto político hacia los sindicatos en un momento de recomposición de alianzas, cuando Arce busca contrarrestar divisiones internas del MAS y sostener su imagen de “gobierno de los trabajadores” frente a sus rivales internos y externos.


