LA PAZ, 8 ene (El Libre Observador) – La controversia no tardó en encenderse en la Asamblea Legislativa boliviana, cuando la diputada Miriam Martínez, del Movimiento Al Socialismo (MAS) afín al presidente Luis Arce, respondió de forma directa y polémica al diputado cruceño Erwin Bazán, quien calificó como fraudulentos los resultados del Censo 2024.
En medio del acalorado debate sobre la redistribución de escaños parlamentarios, Martínez sugirió que los “cambas” deben crecer en población y tener hijos propios para aumentar su representación política.
“Quiero decirle colega Bazán, para que aumente la población cruceña, tienen que tener hijos. ¿Cuántos hijos menores de 12 años usted tiene? ¿Ha aportado población?”, preguntó la legisladora, generando un ambiente tenso en el hemiciclo.
La diputada argumentó que los cruceños deberían enfocarse en aumentar su población en lugar de cuestionar los resultados censales, los cuales, aseguró, reflejan la realidad del país.
LA RESPUESTA CRUCEÑA Y LA TENSIÓN REGIONAL
La respuesta del diputado Bazán no se hizo esperar. Visiblemente molesto, afirmó que declaraciones como las de Martínez son una muestra del distanciamiento del MAS con la ciudadanía y advirtió que esto podría costarles el gobierno en las elecciones de 2025. “Por declaraciones como esa, (…) ustedes van a dejar de ser gobierno este 2025. Exijo respeto como representante cruceño”, enfatizó.

El diputado Bazán reiteró su rechazo a los resultados del Censo, calificándolos como manipulados y fraudulentos. Según sus afirmaciones, los datos subestiman la población de Santa Cruz, lo que afecta directamente la redistribución de escaños parlamentarios. “Nos han hecho fraude con los datos del Censo. Deberíamos tener al menos tres escaños más”, declaró.
El intercambio refleja tensiones de larga data entre regiones de Bolivia, particularmente entre el oriente cruceño y el altiplano, que históricamente han tenido diferencias políticas y culturales. Martínez, oriunda de Oruro del altiplano boliviano, destacó que muchos residentes de su región retornaron temporalmente a sus lugares de origen durante el Censo por “conciencia”.
Además, enfatizó que ella, como orureña, ha aportado a la población con tres hijos menores de 12 años.
Por su parte, Bazán defendió la posición cruceña al afirmar que el crecimiento poblacional de Santa Cruz ha sido uno de los más acelerados en el país y que los resultados del Censo no reflejan este dinamismo.

EL CENTRO DEL CONFLICTO
El debate legislativo se centra en cómo los resultados del Censo 2024 influirán en la redistribución de escaños parlamentarios. Santa Cruz, el departamento más poblado del país, esperaba un incremento en su representación legislativa, pero los resultados censales han generado descontento entre sus representantes, quienes consideran que se les ha restado influencia política.
De acuerdo al proyecto de ley del Tribunal Supremo Electoral, el departamento de Santa Cruz gana un escaño legislativo y Chuquisaca pierde un escaño en la Cámara de Diputados.
La polémica declaración de Martínez agrega un matiz personal y regional al debate, en un momento en que la redistribución de poder en el Congreso se convierte en un tema crítico para el equilibrio político del país.
El intercambio entre Martínez y Bazán pone de relieve no solo las diferencias políticas, sino también las tensiones culturales y demográficas que moldean la política boliviana.


