LA PAZ, 3 jun (El Libre Observador) – Carreteras en cinco de los nueve departamentos de Bolivia se vieron afectadas este lunes por bloqueos y protestas de camioneros de carga internacional, quienes exigen el abastecimiento regular de diésel y el normal flujo del dólar.
El gobierno, por su parte, ha hecho un llamado al diálogo y ha advertido sobre las pérdidas millonarias que estas medidas podrían ocasionar.
Por su lado, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) publicó un comunicado afirmando que “los bloqueos de carreteras no se pueden justificar” porque “generan perjuicios irreparables”.
En este contexto, demandó “diálogo” con el objetivo de “encontrar soluciones” y suspender las medidas extremas.
Las protestas se iniciaron a pesar de que el gobierno boliviano había anunciado acuerdos con los transportistas en algunos departamentos. Sin embargo, los camioneros, liderados por Héctor Mercado, directivo del sector, exigen una reunión directa con el presidente Luis Arce para alcanzar soluciones «serias» y mantienen su postura de bloquear las carreteras hasta el martes 4 de junio.

El bloqueo más significativo se registra en el departamento de Oruro, donde desde la madrugada del lunes se instalaron cuatro puntos de bloqueo en rutas locales e internacionales. La medida también ha tenido impacto en Cochabamba, donde los transportistas bloquearon la carretera a Desaguadero a la altura de la población de Laja. En Santa Cruz de la Sierra, los camioneros se apostaron frente a la refinería de Palmasola para impedir el ingreso y salida de cisternas.
PÉRDIDAS ECONÓMICAS Y PERJUICIOS AL SECTOR
La Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) estima que el bloqueo del transporte afectará a más de 36.000 pasajeros por día y ocasionará pérdidas de hasta 4,8 millones de bolivianos (690.000 dólares) solo en venta de pasajes y flete de carga.
La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) ha calificado los bloqueos como «injustificables» y ha urgido al diálogo para encontrar soluciones.

El gobierno boliviano ha asegurado que el suministro de combustibles está garantizado, pero ha advertido que los bloqueos podrían afectar el ingreso de más de 10 millones de litros.
El director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Germán Jiménez, atribuyó las movilizaciones a motivaciones políticas, ya que los líderes del sector no asistieron a las mesas de diálogo.

