LA PAZ, 30 jul (El Libre Observador) — Las bajas temperaturas de la época invernal en Bolivia sigue imponiendo su rigor, según el último informe del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi). El intenso frío persistirá hasta la primera quincena de agosto, y se anticipa la llegada de fuertes vientos que podrían agravar la situación, especialmente en la región oriental del país.
El pronosticador del Senamhi, Jaime Llanque, detalló que las temperaturas bajas continuarán afectando el occidente boliviano, y advirtió que incluso el oriente, los valles y el norte de La Paz podrían verse impactados, dependiendo de los sistemas meteorológicos en los próximos días. “Se prevé que para la primera quincena de agosto todavía vamos a tener temperaturas bajas en el occidente y dependiendo de los sistemas también podrían afectarse el oriente, valles y norte de La Paz”, explicó Llanque.

La alerta naranja por descenso brusco de temperaturas sigue vigente hasta el miércoles 31 de julio, concentrándose en la región sur del Beni. No obstante, se espera que este frente frío se debilite y se desplace hacia el norte, afectando menos la zona en los próximos días.
Además, el Senamhi ha pronosticado que un temporal de vientos fuertes se avecina, particularmente en la región oriental.
“Es probable que emitamos otra alerta naranja por vientos para el oriente boliviano, principalmente en Santa Cruz, con vientos que podrían alcanzar entre 60 y 90 kilómetros por hora”, añadió Llanque.

La población de las zonas afectadas debe estar alerta y tomar las precauciones necesarias. En cuanto a las temperaturas, el Senamhi indicó que el frío persistirá especialmente en las mañanas y noches del occidente del país.
En contraste, las temperaturas en el oriente boliviano podrían elevarse durante las tardes, aunque no se descarta la llegada de otro frente frío en las próximas semanas.
Los ciudadanos bolivianos, especialmente en áreas vulnerables, deben prepararse para los desafíos que presenta esta temporada invernal.
La combinación de bajas temperaturas y vientos fuertes podría agravar la situación para muchos, afectando no solo la salud sino también la economía local, ya que los sectores más vulnerables como la agricultura y la ganadería podrían sufrir las consecuencias de este clima extremo.
El Senamhi continuará monitoreando la situación y proporcionando actualizaciones para ayudar a mitigar los impactos de este frío persistente.


