ORURO, 29 mar (El Libre Observador) — Un oasis de fe y arte se erigió este Viernes Santo en las dunas de Cochiraya, al oeste de Bolivia. Monumentales esculturas de arena, esculpidas por más de 250 artistas de Bolivia, Argentina y Perú, dieron vida al Vía Crucis de Cristo en un espectáculo único que cautivó a miles de visitantes.
Un imponente rostro de Cristo de cinco metros, la Crucifixión, el Viacrucis y otros pasajes de la Pasión de Cristo se alzaban imponentes bajo el cielo azul del altiplano boliviano. La arena, convertida en un lienzo efímero, narraba la historia de sacrificio y redención con una fuerza inusitada.

“Es un canto a la pasión de Cristo y a la creatividad humana”, dijo David Chanes, miembro del grupo Arte 10, impulsor de esta iniciativa que se celebra hace 20 años.
Desde la madrugada del viernes, artistas de diferentes escuelas de arte del país y del extranjero se entregaron a una titánica labor: esculpir la fe en la arena, en una jornada ardua.
“Es un trabajo duro, pero también muy gratificante. Ver cómo la arena cobra vida y se convierte en una obra de arte es una experiencia increíble”, comentó una de las artistas participantes.

Los visitantes, conmovidos por la belleza y el significado de las esculturas, no dudaron en expresar su admiración.
Las colosales esculturas permanecerán en las dunas de Cochiraya hasta que el viento del altiplano las desmorone. Un legado temporal que nos recuerda la Pasión de Cristo y la fuerza del arte para conmover el alma.


