EL ALTO, 28 feb (El Libre Observador) — En un escenario político marcado por tensiones y confrontaciones, la alcaldesa de El Alto, Eva Copa, acusó este miércoles que las fuerzas opositoras, representadas por Creemos, Comunidad Ciudadana (CC) y una fracción radical del Movimiento Al Socialismo (MAS) presidida por el exmandatario Evo Morales, buscan el acortamiento de mandato del presidente Luis Arce.
En declaraciones emitidas este miércoles, Copa señaló una coordinación sorprendente entre estas bancadas, que actúan de manera conjunta para entorpecer el trabajo legislativo y plantear iniciativas que puedan poner en riesgo la estabilidad económica, política y social.

La alcaldesa, que expresó en reiteradas oportunidades su apoyo al mandatario Arce, manifestó su preocupación ante esta situación, describiéndola como un intento flagrante de interferir en la agenda política nacional, con un accionar antidemocrático.
Uno de los ejemplos más claros de esta estrategia obstruccionista es la postura unificada de estos grupos parlamentarios para desviar la atención de temas cruciales, como la aprobación de créditos para obras de infraestructura, y priorizar leyes que limiten la extensión de mandatos en el Órgano Judicial y el Tribunal Constitucional.
Esta maniobra, según Copa, representa una distracción injustificada que perjudica el progreso y desarrollo del país.

La alcaldesa lamentó también la falta de compromiso de los diputados uninominales de la región, quienes parecen haber perdido de vista las necesidades reales de su comunidad al sumarse a esta táctica de obstrucción.
En particular, criticó la negativa de estos representantes a respaldar proyectos de vital importancia para la ciudad, como la ampliación de la carretera Senkata-La Apacheta, una obra largamente esperada por los habitantes de la zona.
La escalada de tensiones ha llegado a niveles preocupantes, con incidentes de violencia verbal y física entre diputados opositores, un comportamiento que la alcaldesa calificó como inaceptable para quienes ocupan cargos de responsabilidad pública. Esta falta de consenso y colaboración está frenando el desarrollo de El Alto y otras ciudades que dependen de los recursos y financiamientos que se ven obstaculizados por la disputa política.


