Víctor Enrique Bonilla Castillo
BOGOTÁ, 12 mar (El Libre Observador) — Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra actual haciendo un ataque terrorista el 28 de febrero de 2026 asesinando a 180 personas en una escuela primaria en Minab, provincia de Hormozgán al sur de Irán, la mayoría niñas. También asesinaron al líder religioso y político de Irán, el Ayatolá Alí Jameneí y casi toda su familia, incluyendo su nieta de 1 año de edad. Estados Unidos e Israel pensaron que esto debilitaría a Irán y por el contrario reunificó la nacionalidad patriótica y exacerbo el coraje y resistencia del pueblo iraní.
Irán respondió de manera contundente y en tan solo los 3 primeros días de la guerra destruyó y/o fracturó bases militares de Estados que tiene en el Golfo Pérsico: Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin, Kuwait, Jordania, Omán, Irak y los ataques en defensa contra Israel hasta hoy han sido demoledores. La guerra ha escalonado a gran parte de Medio Oriente, en tanto a Israel le conviene, de hecho, estaba en sus planes que escalonara para fracturar no solo a Irán, también a sus mismos aliados árabes, principales economías petroleras del Golfo. Funcionario y experto saudí comunicaron que detuvieron a agentes del Mossad en Arabía Saudí y Catar planeando atentados de falsa bandera, con el objetivo de arrastrarlos al conflicto y que empezaran una confrontación directa contra Irán. El proyecto de la élite económica Occidental a través de su enclave israelí en Asia Occidental tiene como objetivo apoderarse de los recursos de Medio Oriente.
La respuesta militar de Irán ha sido tan contundente y certera que el mundo está anonadado de la forma como se ha defendido, pues no solo lucha contra dos potencias bélicas, EEUU e Israel, también debe lidiar con las bases militares, radares y estructuras bélicas que estas potencias tienen en todo Oriente Medio, más la defensa que los países árabes ejercen militarmente a favor de EEUU e Israel. Para que un dron o misil iraní llegue hasta Israel debe atravesar la defensa de radares y antimisiles lanzados desde tierra mar y aire y en general toda la defensa militar que realiza Irak, Siria, Jordania, Arabia Saudita, Baréin, Catar y por supuesto Israel.
EEUU dice que podría acabar con Irán en solo una hora, nadie lo niega, yo menos, es el segundo país con más armas destructivas nucleares del mundo después de Rusia, tiene más de 5 mil ojivas y de hecho el único que ha lanzado en 3 ocasiones la bomba atómica. Muchos olvidan que no solo contra Japón en 2 ocasiones, Hiroshima y Nagasaki, asesinando cientos de miles de personas, también contra España. El profesor estadounidense John Mearsheimer asegura que son el país más increíblemente despiadado del mundo y cita un estudio científico sobre las sanciones económicas que Estados Unidos ha impuesto a países del mundo que no obedecen a sus intereses que concluye que han asesinado 38 millones de personas entre 1971 y 2021 a partir de los efectos por las sanciones económicas impuestas. Se estima que más de 20 millones de personas han muerto a causa de las guerras que Estados Unidos ha ocasionado después de la segunda guerra mundial en cerca de 37 países.

Muchos analistas geopolíticos y económicos coinciden, sin embargo, en que Estados Unidos no usará armas nucleares, en tanto una catástrofe humana estaría en su contra y le podría traer más inconvenientes. Tengo mis dudas, históricamente el imperialismo ha ejercido violencia, más aún, cuando un imperio entra en decadencia tiende a volverse aún más violento. Israel y Estados lo han demostrado y eso no es, si quiera debatible.
Lo cierto es que esta guerra está escalonando y ha traído y traerá serios problemas económicos, la energía se está agotando, el precio del barril de petróleo ronda los 100 dólares, con un incremento cercano al 20%, por el estrecho de Ormuz que está controlado por Irán y por donde pasa más del 25% del gas y petróleo que se consume en gran parte del mundo, no está pasando nada de la producción de los países árabes, solo la producción energética de Irán, de hecho, NYT asegura que ahora Irán está vendiendo más petróleo y gas que antes de la guerra.
China e India se están beneficiando, mientras el petróleo y el gas escasea en Occidente, seguramente China recibirá buen combustible. Tanto el profesor Jiang Xueqin, así como otros analistas coinciden en que Estados Unidos será derrotado en esta guerra, pero este es un tema largo y que vale la pena analizar con mayor detalle. Xuequin ha hecho predicciones interesantes a partir del análisis histórico estructural y la teoría de juegos y todas se han cumplido, aunque esto ya lo habían analizado Marx y Lenin de manera científica, y el imperialismo occidental en cabeza de Estados Unidos, entrará en una etapa aún más deprimente, después de la histórica caída de la tasa de ganancia y la intensificación de las contradicciones propias del sistema económico capitalista.

Por ahora, esta guerra no tiene visos de terminar, EEUU probablemente planeó una guerra breve con un ataque corto y contundente similar al realizado en Venezuela en enero de 2026, pero la falta de planificación, visión y la arrogancia le hicieron cometer un error del que se está arrepintiendo, ha buscado las formas de terminar esta guerra, mientras vocifera públicamente que esto se sólo terminará cuando cumplan sus objetivos, pero ahora Irán dice que no busca un cese al fuego y seguirá adelante, y en esta ocasión será quien decida cuándo terminar. Es fácil empezar una guerra, lo difícil es terminarla.
Milicias insurgentes en Oriente Medio, sobre todo en Irak, Siria y Libia se están reactivando y fortaleciendo, asestando fuertes golpes contra el imperialismo. En un país multicultural como es Irán, Estados Unidos está apelando al alzamiento y la anarquía de su gente, por ejemplo, a acudido a los Kurdos, pueblo histórico con gran representación en Irán para armarlos y enfrentarlos contra el Estado de Irán, pero estos, debido a su mala experiencia con la CIA, en tanto han sido traicionados por Estados Unidos esta vez que han aprendido de su historia, desconfían del imperialismo y no han querido unirse en su intento por derrocar al gobierno iraní. Irán, con una fuerte cultura persa con más de 3 mil años de historia se ha preparado para este conflicto por más de 30 años. Estados Unidos a su vez, ha planeado atacar a Irán, en las diferentes administraciones y presidentes que ha tenido.
Los países árabes, grandes protagonistas del imperialismo que depositaron su confianza tanto en Israel como en EEUU, están teniendo enormes pérdidas y dificultades, se paró gran parte de su producción petrolera y gasífera, se han cerrado aeropuertos, bancos, embajadas, grandes multinacionales de turismo y servicios están saliendo de allí, los flujos de capital se están moviendo hacia otros espacios, otras inversiones. El aeropuerto internacional de Dubái, el más grande del mundo por tráfico de pasajeros ha tenido miles de millones de pérdidas. El Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCG) ahora mismo empezó a desconfiar de esa supuesta alianza con Estados Unidos e Israel y es inevitable que después de esta guerra, esa desconfianza crezca. Están presionando a Estados Unidos para que este conflicto se detenga. Los países árabes dependen del petrodólar, y a su vez Estados Unidos depende de sus aliados árabes, de las inversiones que hacen en el sistema financiero y económico estadounidense, de hecho, gran parte de la deuda estadounidense, las más grande del mundo cercana a los 40 billones de dólares, un 125% de su PIB, está a favor de los Estados Árabes del Golfo Pérsico.
Mientras tanto los que más sufren, como siempre, es la clase obrera, la gente de a píe, han sido asesinados más de 2 mil personas en Medio Oriente, cerca del 30% son niños. Hasta los militares de todos los bandos son obreros al servicio de las grandes élites económicas. Irán asegura que la muerte de sus civiles asciende a más de 1500, además de la destrucción física de estructuras, entre las que sobresalen grandes obras persas que son patrimonio cultural de la humanidad según UNESCO, como el Palacio Golestán en Teherán y el Palacio Chehel Sotun en la ciudad de Isfahán.
Por su parte, Israel no emite cifras, por el contrario, ha censurado de manera impresionante la emisión de fotos y vídeos de sus bajas y de las destrucciones que han tenido, inclusive acabaron de emitir una ley que otorga hasta 5 años de cárcel a quien publique un vídeo o fotografía de la destrucción de Israel en este momento. Periodistas han reportado que es casi imposible transmitir y relatan las formas violentas de censura, sobre todo de los daños y ataques realizados a estructuras oficiales como el Mossad. Pese a la censura han llegado vídeos y fotos de la destrucción de Israel, y esta vez Irán está atacando aún más fuerte que en junio de 2025, en la pasada guerra entre Israel y EEUU contra Irán que duró 12 días y que el mismo Estados Unidos solicitó un alto el fuego.

