LA PAZ, 16 ene (El Libre Observador) – En medio de las tensiones políticas en Bolivia, el Pacto de Unidad de la corriente “evista” liderado por el expresidente (2006-2019), Evo Morales, ha marcado un límite de 24 horas para la renuncia de las autoridades y la aceleración del proceso de preselección de candidatos para las elecciones judiciales.
Sin embargo, el analista político Franz Flores sugierió que estas movilizaciones lideradas por el bloque radical “evista” del Movimiento al Socialismo (MAS) están destinadas al fracaso, ya que Morales se encuentra en una posición “débil” al no tener el control del aparato estatal y haber cosechado mucho descontento en sus bases.
Flores argumentó que para que la protesta sea exitosa, debería incorporar a otros sectores de la sociedad civil, ya que la percepción actual es que los manifestantes defienden los intereses del líder cocalero.

Las organizaciones afines a Morales se manifestaron contra los magistrados autoprorrogados de varias instancias judiciales.
El analista destaca que Morales, sin el respaldo del aparato estatal, se presenta como un actor político “muy débil” y carece de posibilidades de ser escuchado por el Gobierno. En contraste, Flores señala la “fortaleza” del gobierno de Luis Arce, que controla el poder Legislativo y Judicial.
“Luis Arce ha decidido inviabilizar a Evo, aun a costa de su legitimidad, y lo que ocurra en los próximos meses será la historia de lo mismo. Evo queriendo ser candidato”, agregó Flores.
Las demandas de las organizaciones sociales se centran en la renuncia de los magistrados, argumentando que la Constitución Política del Estado establece un mandato de seis años sin posibilidad de prórroga.
Sin embargo, el gobierno respaldó la ampliación de sus funciones hasta las elecciones judiciales.


