COCHABAMBA, 16 ago (El Libre Observador) — En un hito significativo para la política boliviana, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) confirmó este viernes que organizaciones sociales como la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb) y la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia – Bartolina Sisa, podrán presentar candidatos presidenciales y participar en las elecciones generales de 2025.
Esta decisión, basada en la Constitución Política del Estado (CPE), promete alterar profundamente el panorama electoral del país, pues estas organizaciones no tienen necesidad de depender de un partido político para presentar sus candidatos en los comicios generales.
Durante un taller en Cochabamba, el vocal del TSE, Tahuichi Quispe, subrayó que la participación de estas organizaciones no requiere el respaldo de ningún partido político. “Este artículo dice que hay tres tipos de organizaciones políticas que tienen la misma jerarquía, ni una es más ni una es menos”, afirmó Quispe, refiriéndose al artículo 209 de la CPE.

Esta disposición asegura que las organizaciones de las naciones y pueblos indígena originario campesinos tienen el derecho de presentar candidatos presidenciales, vicepresidenciales, así como aspirantes a senadores y diputados, sin necesidad de estar afiliadas a partidos políticos tradicionales.
La decisión ha generado un interés particular debido al predominio histórico de los partidos políticos en el sistema electoral boliviano.
Según Quispe, las Csutcb y las Bartolinas pueden cumplir cinco requisitos clave para participar en las elecciones: nombre, sigla y colores; estatuto orgánico; personería jurídica; acta de voluntad de participación electoral; y una propuesta programática de gobierno. Estos pasos son esenciales para garantizar la inclusión de las organizaciones sociales en el proceso electoral.

El impacto de esta medida podría ser profundo, desafiando el monopolio de los partidos políticos tradicionales y otorgando una voz significativa a las organizaciones indígenas en la política nacional.
Con las elecciones de 2025 en el horizonte, Bolivia se prepara para un nuevo capítulo en su historia democrática, donde la pluralidad y la diversidad se colocan al frente del escenario electoral.
Los bolivianos volverán a las urnas en 2025 para elegir al presidente, renovar 36 senadores y 130 diputados. Las autoridades electas asumirán sus cargos el 8 de noviembre de ese mismo año, en lo que promete ser un proceso histórico marcado por la inclusión de actores que, hasta ahora, habían sido marginados en la arena política.

