LA PAZ, 10 ene (El Libre Observador) – En una jornada de intenso debate, la Cámara de Diputados aprobó este viernes el proyecto de Ley de Redistribución de Escaños entre Departamentos, un paso crucial para la organización de las elecciones generales previstas para agosto próximo.
El proyecto de ley, que ahora será tratada en el Senado, responde a la necesidad de actualizar la representación parlamentaria según los resultados del cuestionado Censo de 2024.
Mediante votación electrónica, el pleno aprobó por mayoría el único artículo de la ley en sus estaciones grande y detalle, consolidando un consenso entre oficialistas y opositores.
El presidente de la Cámara de Diputados, Omar Yujra, confirmó que el documento será remitido al Senado, destacando la importancia de cumplir con los plazos establecidos por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
El proyecto de ley, identificado como 230/2024-2025, no estuvo exento de controversias. La redistribución establece que Santa Cruz ganará un escaño parlamentario a expensas de Chuquisaca, una medida que refleja los cambios poblacionales reportados en el último censo. Sin embargo, los resultados de dicho censo han sido duramente criticados por sectores de la oposición, que lo califican de “fraudulento”.

El diputado Erwin Bazán, de la alianza opositora Creemos, enfatizó la urgencia de garantizar el trabajo del Órgano Electoral para la correcta ejecución de los comicios. “La solución a los problemas del país, desde la crisis económica hasta la transparencia del censo, pasa por sacar al MAS del poder, y eso lo lograremos con el voto en agosto”, afirmó a medios locales.
Por su parte, Enrique Urquidi, legislador de la opositora Comunidad Ciudadana, instó a priorizar el “interés mayor” del país por encima de las diferencias políticas. “A pesar de los cuestionamientos al censo, es fundamental garantizar la celebración de elecciones que reflejen la voluntad popular”, señaló.
El Tribunal Supremo Electoral ha fijado el 15 de enero como fecha límite para que la norma sea aprobada en ambas cámaras legislativas. En caso de no cumplirse el plazo, las elecciones generales se organizarían utilizando los datos del Censo de 2012, una posibilidad que ha generado inquietud entre analistas políticos y organizaciones civiles.
La redistribución de escaños, aunque técnica en su esencia, refleja las complejas dinámicas políticas y sociales que atraviesan Bolivia. Con el Senado como el próximo escenario de deliberación, la mirada de la ciudadanía se centra en la capacidad del sistema político para garantizar elecciones transparentes y representativas, en un contexto de desconfianza y polarización.


