LA PAZ, 2 mar (El Libre Observador) – Los expulsados del partido Comunidad Ciudadana (CC) de Carlos Mesa, conformarán su bancada en la Cámara de Diputados llamada “Dignidad” para mostrar una verdadera oposición constructiva, anunció este sábado la diputada expulsada de ese partido, Alejandra Camargo.
En las recientes sesiones parlamentarias cargadas de tensiones, el oficialismo en la Cámara de Diputados logró avanzar en la aprobación de créditos, generando una ola de controversias y críticas que han dejado al descubierto las profundas divisiones en la oposición que no pudo evitar el avance de estas leyes.

El conflicto se ha intensificado con el anuncio de los diputados expulsados de Comunidad Ciudadana (CC), liderados por Alejandra Camargo, quien manifestó a los periodistas las gestiones para la creación de una nueva bancada en la Cámara de Diputados bajo el nombre de “Dignidad”.
La disidencia dentro de CC ha sido motivada por lo que los expulsados que consideran un “caudillo” a Carlos Mesa, líder del partido, al pretender imponer sus posturas sin diálogo y falta de alineamiento con los principios democráticos.
Camargo, portavoz de esta iniciativa, ha asegurado que son al menos 20 diputados que buscarán representar una verdadera oposición en la Cámara de Diputados, enfocada en objetivos democráticos claros y en beneficio de la población.

Sin embargo, esta iniciativa ha sido recibida con fuertes críticas por parte de los sectores afines a Mesa, como el diputado Alejandro Reyes, quien ha acusado a la bancada “Dignidad” de oportunismo y de recibir financiamiento gubernamental para aprobar los créditos.
Además, Reyes ha negado las acusaciones de caudillismo contra Mesa, argumentando que son los disidentes quienes están convirtiendo en un caudillo al presidente Luis Arce.
La fricción política se remonta a la expulsión de varios diputados de CC en octubre del año pasado, después de una sesión en la que se aprobó el proyecto de ley de «Uso, Control y Funcionamiento Técnico del Dispositivo Electrónico de Vigilancia».
Este evento ha dejado al descubierto las divisiones internas y las luchas de poder en la política boliviana, mientras el país enfrenta un escenario político cada vez más polarizado y volátil.

