LA PAZ, 15 ene (El Libre Observador) — El presidente Luis Arce vuelve a enfrentar la sombra de la corrupción, esta vez con la destitución del ministro de Medio Ambiente y Agua, Alan Lisperguer, involucrado por enriquecimiento ilícito.
La decisión, anunciada el miércoles, responde a graves acusaciones de incremento patrimonial injustificado y falsedad en sus declaraciones patrimoniales, casos actualmente bajo investigación por la Fiscalía boliviana.
Arce comunicó la remoción de Lisperguer a través de sus redes sociales, destacando su compromiso con la transparencia y la justicia.
“He dispuesto su destitución inmediata para que asuma defensa en las instancias que correspondan. Nuestro Gobierno no tolerará ningún indicio o acto de corrupción”, escribió el mandatario, buscando marcar distancia frente al escándalo.

Además, dijo que confía en que la justicia desarrollará su trabajo y reafirmó que su Gobierno no tolerará ningún hecho de corrupción.
“Confiamos que la justicia investigará los hechos y pormenores del caso para dar su veredicto. Nuestro Gobierno, en cumplimiento al mandato del pueblo, no tolerará ningún indicio o acto de corrupción”, añadió Arce.
El ahora exministro, quien asumió el cargo en marzo de 2024, es señalado por presuntas irregularidades que incluyen la posesión de nueve inmuebles no declarados y movimientos bancarios que no concuerdan con su salario como servidor público.
Según el fiscal anticorrupción Miguel Cardozo, estas anomalías sugieren un posible incremento ilícito de su patrimonio.
El caso también involucra a Gabriel Alejandro Delgado, asesor jurídico de Lisperguer, quien enfrenta denuncias similares. Ambas figuras están siendo investigadas por la Fiscalía, que asegura que los movimientos económicos de ambos no son justificables en el marco de la función pública.
A pesar de la contundencia de las acusaciones, Lisperguer niega cualquier irregularidad. En declaraciones a medios locales, afirmó: “Tengo todos los descargos que presentaré en su debido momento. Los movimientos económicos mencionados no corresponden al tiempo que ejercí como ministro”.
Sin embargo, el impacto del escándalo, combinado con la presión social y política, llevó a Arce a tomar una decisión que busca demostrar la tolerancia cero de su administración hacia la corrupción.
Este no es el primer caso de corrupción que golpea al Ministerio de Medio Ambiente y Agua. En 2023, el entonces titular Juan Santos Cruz enfrentó denuncias relacionadas con “coimas millonarias” en la adjudicación de contratos.
Estos incidentes han puesto bajo escrutinio a una cartera que, según opositores, enfrenta fallas estructurales en sus sistemas de control interno. Sin embargo, el caso alimenta las críticas de la oposición, que acusa al oficialismo de no ejercer controles efectivos en la designación de altos funcionarios.


