LA PAZ, 9 oct (El Libre Observador) — El gobierno boliviano rechazó y descalificó este miércoles de manera contundente la reciente denuncia de abuso de poder y acoso contra el presidente Luis Arce, presentada por una joven seguidora de la facción de Evo Morales del MAS que aseguró haber mantenido una relación sentimental con el mandatario.
La acusación, que incluía detalles sobre supuestas ofertas de cargos gubernamentales, fue calificada como una «mofa» y “guion de chichería” por el viceministro de Coordinación y Gestión Gubernamental, Gustavo Torrico, quien ridiculizó los alegatos y los vinculó a una «manipulación» política.
La joven, respaldada por el diputado «evista» Héctor Arce y vinculada a la alta cúpula del masismo evista, afirmó que el presidente la indujo a una relación sentimental, prometiéndole el cargo de Viceministra de Deportes o un cargo diplomático. Según su relato, el mandatario llegaba a sus encuentros disfrazado de taxista para mantener la relación en secreto.

Sin embargo, el viceministro desestimó estas afirmaciones, calificándolas como un «guion de chichería», un bar popular donde se consumen bebidas alcohólicas y maíz fermentado con grado alcohólico (chicha) y sugiriendo que la denunciante estaba siendo utilizada con fines políticos.
Durante una rueda de prensa, Torrico arremetió contra la veracidad de los hechos descritos por la joven, utilizando un tono sarcástico y refiriéndose a la denuncia como un «guion mal escrito». «No sé cuál es el abuso de poder aquí. Ella misma dice que empezó la relación a los 21 años, pero ¿en qué cabeza cabe que el presidente tiene un taxi guardado aquí adentro (Casa Grande del Pueblo) para salir disfrazado?», bromeó Torrico, minimizando la seriedad de las acusaciones.

Esta no es la primera vez que el entorno presidencial enfrenta señalamientos. En el pasado, el mismo diputado Héctor Arce ha lanzado denuncias similares, incluso involucrando a los hijos del presidente. Torrico atribuyó esta nueva acusación a una «manipulación del titiritero», insinuando que los motivos detrás de la denuncia son meramente políticos y no tienen fundamento real.
El presidente Arce, por su parte, ha tratado el tema como un «mal chiste» y ha mostrado su desinterés en darle mayor importancia, reveló Torrico. La respuesta gubernamental ha sido clara: no dedicarán tiempo a lo que consideran «estupideces». Sin embargo, este tipo de acusaciones, en un contexto político polarizado, no dejan de generar ruido entre los distintos sectores políticos y la opinión pública en Bolivia.
La figura de Héctor Arce, un cercano colaborador de Morales, ha sido clave en la divulgación de la denuncia, lo que ha despertado sospechas sobre los verdaderos intereses detrás de esta acción. Además, se muestra a la denunciante en una serie de fotografías publicadas en las redes sociales, además, de Morales, con dirigentes influyentes del evismo.


