LA PAZ, 18 dic (El Libre Observador) – En un panorama político marcado por fisuras internas, el Movimiento Al Socialismo (MAS) celebró este miércoles los 19 años de la llamada Revolución Democrática y Cultural en actos separados que evidenciaron la creciente división en sus filas.
Mientras el presidente Luis Arce encabezó un evento multitudinario en la Plaza Murillo, epicentro político de Bolivia, el expresidente Evo Morales lideró su propio acto en Chimoré, Cochabamba, su bastión político.
Ambas facciones, aunque coinciden en destacar el legado histórico del MAS, mostraron enfoques divergentes de cara a los comicios generales de 2025. Arce, desde La Paz, hizo un llamado a la militancia a reconstruir los principios fundacionales del partido y elaborar un programa de gobierno inclusivo.

Por otro lado, Morales fue proclamado como el único candidato por sus seguidores, advirtiendo que competirá «con o sin el MAS».
En el acto oficialista, Arce enfatizó la necesidad de consolidar un plan político para retomar el poder en el periodo 2025-2030. «Tenemos que construir un programa de gobierno basado en las demandas del pueblo», afirmó el mandatario, quien también alertó sobre el desafío que representará el año electoral.
Acompañado por el vicepresidente David Choquehuanca y líderes de organizaciones sociales, Arce insistió en la importancia de fortalecer los lazos con las bases populares y reafirmar los principios originales que llevaron al MAS a la victoria en 2005.
La Central Obrera Boliviana, representada por Juan Carlos Huarachi, respaldó el mensaje, instando a trabajar de inmediato en una propuesta de gobierno.

EVO MORALES CANDIDATO ÚNICO
A 565 kilómetros de distancia, desde Chiomoré, Morales y sus seguidores reafirmaron su liderazgo en un acto cargado de simbolismo.
Arropado por cientos de militantes, el exmandatario denunció lo que calificó como una “persecución política” en su contra y lanzó fuertes críticas al gobierno de Arce, acusándolo de estar “tutelado por Estados Unidos”.
«Con o sin el MAS, vamos a estar en las elecciones de 2025», declaró Morales, quien además anunció un plan económico y la necesidad de una reforma judicial profunda. Sus seguidores aprobaron una declaración en la que lo proclamaron como su candidato “único”, incluso frente a los problemas legales que enfrenta.

Aunque ambos actos conmemoraron los 19 años del primer triunfo electoral del MAS en 2005, la falta de consenso en el liderazgo plantea interrogantes sobre la viabilidad del partido de cara al futuro. El MAS, que se erigió como un referente político en Bolivia, parece enfrentarse a su mayor prueba: mantenerse unido en medio de tensiones internas y una oposición fortalecida.
Con el 2025 en el horizonte, la división entre las facciones lideradas por Arce y Morales no solo define estrategias distintas, sino que también podría cambiar el panorama político en un país donde el MAS ha sido hegemónico por casi dos décadas.


