Miami (EEUU), 29 feb (El Libre Observador) – Un giro impactante sacude el ámbito diplomático con la confesión del exembajador de Estados Unidos en Bolivia, Víctor Manuel Rocha, de 73 años, quien este jueves admitió ante un tribunal federal ser un agente encubierto al servicio del gobierno cubano.
Ante la jueza del Tribunal de Distrito de Estados Unidos, Beth Bloom, el estadounidense Rocha declaró su culpabilidad en un acuerdo pactado con la fiscalía, que será oficializado el 12 de abril en su sentencia, según informó el diario Miami Herald.

Este acuerdo de declaración de culpabilidad incluye dos delitos: conspiración para ser un agente ilegal y actuar como agente ilegal de un gobierno extranjero. La admisión de Rocha, quien fue embajador estadounidense en Bolivia entre 1999 y mediados de 2002, marca un hito en una carrera diplomática manchada por la infiltración y el engaño.
El fiscal general Merrick B. Garland calificó la labor de Rocha como “una de las infiltraciones de mayor alcance y duración en el gobierno de Estados Unidos por parte de un agente extranjero”, tras su arresto en diciembre del 2023.
Según la denuncia, Rocha, nacido en Colombia, pero ciudadano estadounidense, apoyó en secreto a la República de Cuba en su misión clandestina de recopilación de información de inteligencia contra Estados Unidos desde alrededor de 1981 hasta su detención.

Durante su tiempo en el Departamento de Estado entre 1981 y 2002, Rocha ocupó cargos que le otorgaron acceso a información privilegiada y la capacidad de influir en la política exterior estadounidense, facilitando así su papel como agente encubierto al servicio de Cuba, un enemigo histórico de Washington.
El escándalo desatado por la confesión de Rocha deja al descubierto la vulnerabilidad de las instituciones frente a la infiltración extranjera y plantea interrogantes sobre la seguridad nacional de Estados Unidos.

