LA PAZ, 3 sep (El Libre Observador) – En medio de un clima político tenso y un cronograma electoral ajustado, el gobierno boliviano ratificó este martes su determinación de avanzar con el referéndum consultivo sobre la subvención de combustibles y la reelección presidencial, aunque se lleve a cabo en una fecha distinta a la de las elecciones judiciales programadas para el 1 de diciembre.
La viceministra de Comunicación y portavoz gubernamental, Gabriela Alcón, ratificó a los periodistas que este proceso es esencial para escuchar la voz del pueblo y profundizar la democracia participativa.
El Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) declaró el 30 de agosto improcedente las preguntas del referéndum anunciado para el 1 de diciembre próximo por el presidente Luis Arce, no obstante, esta resolución no fue aún puesta en conocimiento oficial del gobierno.
A pesar de los desafíos temporales, el gobierno no da marcha atrás. El ministro de Justicia, Iván Lima, subrayó que, aunque no es viable realizar la consulta este año, la administración de Luis Arce sigue comprometida con el referéndum.

Esta postura fue reforzada por Alcón, quien insistió en la importancia de esta consulta como un mecanismo para mantener el contacto directo con la ciudadanía en temas cruciales.
“Se va a continuar en aras de profundizar el proceso democrático, en aras de profundizar esa inquietud del presidente (Luis Arce) del 6 de agosto, cuando decía, queremos escuchar la posición que tiene nuestra población, escuchar la voz del pueblo dentro de este proceso de una democracia participativa en la que un referéndum consultivo permite tener ese contacto en temas que realmente importa y afectan a nuestra gente”, afirmó la viceministra.
El gobierno aún espera la respuesta oficial del TCP sobre la validación de las preguntas que se someterán al voto popular.
Sin embargo, la viceministra Alcón adelantó que, dado el tiempo necesario para cumplir con los requisitos legales, la consulta no podrá coincidir con las elecciones judiciales de diciembre.

El referéndum, propuesto por el presidente Arce el pasado 6 de agosto, incluye preguntas clave sobre la reelección continua presidencial, la subvención de los precios de los combustibles y la distribución de escaños legislativos, éste último descartado porque precisa del aval legislativo porque amerita una reforma a la Constitución.
Estas temáticas han generado gran interés y debate en el país, especialmente considerando el precedente de 2010, cuando el intento del gobierno de Evo Morales de eliminar las subvenciones a los hidrocarburos provocó un rechazo masivo y una ola de protestas.
En un intento por no repetir los errores del pasado, Alcón aseguró que esta vez el gobierno busca actuar con la plena participación ciudadana, evitando medidas impopulares que no reflejen el sentir del pueblo.
El Ejecutivo seguirá con el proceso formal, reenviando las preguntas al Tribunal Supremo Electoral y esperando el visto bueno del TCP para proceder con la consulta nacional en los términos legales establecidos.


