SANTA CRUZ, 22 abr (El Libre Observador) — En un contexto de creciente fractura interna en el Movimiento Al Socialismo (MAS) y con un bloque progresista tensionado entre el pasado y el futuro, Jessica Jordan —exdiplomática, ex miss Bolivia y figura política del oriente boliviano— reapareció públicamente con una crítica frontal al oficialismo y una apuesta firme por la renovación generacional en la izquierda.
“La única forma de preservar viva a la izquierda en Bolivia es renovando el liderazgo”, afirmó con contundencia la excandidata a la Gobernación de Beni, al responsabilizar al exmandatario Evo Morales y al presidente Luis Arce por el desgaste político del MAS.
Según Jordan, ambos líderes han priorizado la concentración del poder sobre el recambio de cuadros, debilitando así los principios del socialismo moderno.
En declaraciones recientes, sostuvo que la administración de Arce ha decepcionado profundamente a las bases populares. “Nos ha sumido al pueblo en una crisis económica y política que ya no afecta solo al Gobierno, sino al conjunto del MAS”, advirtió, al tiempo que reclamó una corrección de rumbo sin abandonar las raíces socialistas del proceso de cambio.
Jordan no solo se sumó a la crítica, sino que trazó una alternativa: respaldar la figura de Andrónico Rodríguez, presidente del Senado, a quien definió como un “liderazgo fuerte, joven, renovador y genuinamente popular”.
A su juicio, Rodríguez representa la posibilidad real de recuperar la conexión con campesinos, jóvenes, indígenas, profesionales, trabajadores y sectores marginados.
Este posicionamiento se inscribe en un movimiento más amplio dentro del campo popular: el proyecto “Andrónico 2025–2030”, que empieza a aglutinar apoyos dentro de sectores tradicionalmente afines al MAS.

En las próximas semanas, se espera que otros actores políticos, académicos, sindicales y organizaciones sociales hagan pública su adhesión a esta propuesta, en un intento por construir una alternativa desde dentro del campo progresista, pero al margen de la vieja guardia.
“El país necesita un nuevo ciclo político, no para destruir lo conquistado, sino para rescatarlo de quienes lo están degradando”, dijo un dirigente del trópico cochabambino, en alusión a las pugnas internas que enfrentan a Morales y Arce.
Las palabras de Jordan no pasan desapercibidas. Desde el oriente boliviano, donde mantiene una base política importante, ha intensificado una agenda de recorridos junto a otras figuras que apuestan por el relevo, como el exalcalde de Warnes y disidente del “evismo”, Mario Cronenbold.
Se prevé que en los próximos días visiten Tarija, Sucre y regiones del occidente boliviano para consolidar una nueva articulación territorial y un reposicionamiento político estratégico.
La reaparición de Jordan marca una nueva fase de definición dentro del bloque de izquierda. En medio de un clima de desgaste institucional, incertidumbre económica y pérdida de credibilidad, su llamado a la renovación plantea una pregunta urgente: ¿puede la izquierda boliviana reinventarse sin destruir sus cimientos?


