LA PAZ, 28 nov (El Libre Observador) – La ofensiva judicial en Bolivia dio este viernes un nuevo salto con la solicitud de la Fiscalía de enviar a prisión preventiva a Rafael Arce Mosqueira, hijo menor del expresidente Luis Arce.
El Ministerio Público pidió seis meses de detención en la cárcel de San Pedro, en La Paz, al considerar que existen riesgos procesales en la investigación del caso “Adán y Eva”, un expediente que volvió a salir a la luz tras denuncias de presunta afectación económica al Estado por una compra irregular de tierras en Santa Cruz.
El fiscal general, Roger Mariaca, explicó que la imputación formal contra Arce Mosqueira, junto a otros implicados, ya fue presentada ante un juez cautelar. La autoridad deberá fijar la fecha de la audiencia en la que se decidirá si el hijo del exmandatario inicia el proceso desde un recinto penitenciario o en libertad.
“La imputación ya está en manos de la autoridad judicial”, precisó el jefe del Ministerio Público, añadiendo que la detención preventiva se plantea como una “medida excepcional”.
La investigación se abrió formalmente en agosto, luego de que se denunciara la compra presuntamente irregular de un predio productivo denominado “Adán y Eva”. Aunque el caso había sido archivado en 2024, la Fiscalía Departamental de La Paz decidió reactivarlo meses más tarde al recibir nuevos elementos que justificaban extender las pesquisas.
Desde entonces, se emitió una alerta migratoria contra Arce Mosqueira y se solicitaron informes a la Unidad de Investigación Financiera (UIF) para esclarecer el origen de los recursos utilizados en la adquisición del terreno.

El giro judicial agrega una nueva capa de tensión política en torno a la familia del expresidente Arce, una de las figuras más influyentes de los últimos años en el Movimiento al Socialismo (MAS).
En medio de una reconfiguración interna del antiguo partido oficialista, el caso vuelve a proyectar sobre el entorno del exmandatario una sombra de controversia que sus detractores interpretan como un síntoma de desgaste, mientras sus aliados lo describen como una instrumentalización política del sistema judicial.
Mariaca aclaró que el otro hijo del exmandatario, Marcelo Arce Mosqueira, no enfrenta ningún proceso penal relacionado con este expediente, luego que se llagara a un acuerdo de conciliación en un caso de violencia contra la mujer.

