LA PAZ, 26 mar (El Libre Observador) – A partir del 14 de marzo, los usuarios de tarjetas de débito y crédito en Bolivia enfrentarán un nuevo esquema de cobro por transacciones internacionales. La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) aprobó una normativa que permite a los bancos aplicar una comisión variable a los pagos y retiros en el exterior que superen los 100 dólares.
La medida, establecida en la Resolución ASFI/216/2025, busca garantizar la continuidad de los servicios financieros internacionales, en un contexto en el que los costos de acceso a divisas han registrado variaciones.
Según el regulador bancario, la nueva comisión se aplicará únicamente al monto que exceda los 100 dólares, lo que permitirá que el 82% de los usuarios continúe realizando sus pagos sin cargos adicionales.
Para determinar el porcentaje de la comisión, la ASFI ha diseñado una fórmula que toma en cuenta dos factores: un componente fijo, que cubre los costos operativos de la transacción, y un componente variable, calculado en función del valor promedio del dólar en los mercados internacionales durante los 30 días previos.

Este esquema busca atenuar la volatilidad en los costos de conversión y evitar restricciones en la disponibilidad de divisas.
Las entidades bancarias, que han aplicado restricciones a transacciones con el exterior en los últimos meses, ahora podrán seguir ofreciendo estos servicios con un esquema tarifario regulado. No obstante, la medida ha generado incertidumbre entre los usuarios, quienes temen un encarecimiento progresivo de los pagos internacionales.
Desde la ASFI se ha aclarado que no se han impuesto límites ni restricciones en la cantidad de dinero que puede enviarse o utilizarse en el extranjero, aunque muchos clientes han reportado dificultades previas para realizar pagos fuera del país.
A medida que la nueva normativa entra en vigencia, los consumidores deberán evaluar cómo afectará sus hábitos de compra y retiro en el exterior. Con un dólar en constante fluctuación y costos financieros en aumento, el acceso a bienes y servicios internacionales podría volverse más oneroso para los bolivianos en el futuro cercano.


