
La ciudad de El Alto se constituyó en el núcleo de un evento histórico que dejó una huella en la política boliviana con la multitudinaria concentración de las organizaciones sociales de Bolivia, que se unieron para demostrar su fuerza y tomar decisiones trascendentales.
En el «cabildo del pueblo», cientos de miles de bolivianos, representando a las organizaciones que conforman el Pacto de Unidad, se reunieron para respaldar al Gobierno del presidente Luis Arce y desconocer el congreso de Lauca Ñ, un acto audaz que busca reconducir el Movimiento Al Socialismo (MAS) y su llamado «proceso de cambio».
Este encuentro trascendental no solo fue un respaldo al presidente Arce, sino se aprobaron 19 acciones cruciales, entre las que destacan la evaluación del gabinete de ministros, el fortalecimiento de las organizaciones sociales y la orientación del trabajo hacia el Bicentenario, un hito crucial en la historia de Bolivia.
El cabildo dejó en claro que las organizaciones sociales, son un pilar fundamental en la política del país y continúan desempeñando un papel central en la toma de decisiones y en la construcción del futuro.
Bajo el lema «contra la división, el autoritarismo y el culto propio», se leyó un manifiesto de 19 puntos por Efraín Mollo, secretario de comunicación de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB).
Este impresionante encuentro se convirtió en una respuesta a la facción «evista» que organizó un congreso en Lauca Ñ, donde proclamaron a Evo Morales como candidato para 2025 y expulsaron a Arce, David Choquehucana y a una veintena de legisladores. El cabildo declaró un «estado de emergencia y resistencia» contra aquellos que buscan acortar la gestión de Arce.
El presidente Arce pronunció palabras de determinación, prometiendo que esto marca el inicio de la reconstrucción del «proceso de cambio».

En un giro intrépido, se convocó al «verdadero Congreso del Movimiento al Socialismo – Instrumento Político de la Soberanía de los Pueblos», bajo la dirección de las organizaciones sociales y sindicales del pueblo boliviano. Además, se acordó consolidar las organizaciones sociales y sindicales como la dirección del instrumento político.
El evento concluyó con la formación de una comisión política transitoria, compuesta por representantes de las organizaciones sociales y sindicales, encargada de elaborar una tesis política que defina en consenso el horizonte político del país, incluyendo una agenda de Gobierno hacia el bicentenario y un programa de gobierno post-bicentenario.
Esta histórica concentración no solo fortaleció al Gobierno de Arce, sino también subrayó la importancia de los sectores sociales en la toma de decisiones en Bolivia.
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