SANTA CRUZ, 23 ene (El Libre Observador) – El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia anunció que las elecciones generales se realizarán el 17 de agosto de 2025, estableciendo una fecha inamovible en un intento por garantizar la estabilidad y transparencia del proceso electoral.
El anuncio fue realizado este jueves por Óscar Hassenteufel, presidente del TSE, quien adelantó que la convocatoria oficial será emitida entre la primera y segunda semana de abril.
“Tras estudios técnicos y jurídicos, hemos ratificado que la elección general será el 17 de agosto de 2025. Esta fecha no será modificada bajo ninguna circunstancia”, declaró Hassenteufel durante una conferencia de prensa en La Paz.
Asimismo, llamó a los actores sociales y políticos a respetar el principio de preclusión, fundamental para evitar interrupciones en el desarrollo de los comicios.
Con miras a coordinar esfuerzos para el éxito del proceso electoral, el TSE confirmó la realización de una cumbre interinstitucional el 17 de febrero, que reunirá a representantes del Ejecutivo, Legislativo, partidos políticos, opositores y otras instituciones clave.
Según Hassenteufel, el presidente Luis Arce participará en el encuentro, cuyo objetivo será trazar una hoja de ruta para los comicios y garantizar los recursos necesarios, especialmente para el voto en el exterior.

El presupuesto asignado al proceso electoral asciende a 319 millones de bolivianos, de los cuales 50 millones están destinados a sufragios fuera del país. Sin embargo, el TSE subrayó que estos fondos deben ser garantizados en monedas extranjeras, como dólares o euros, para cubrir los costos en el extranjero.
Hassenteufel instó al Ejecutivo a comprometerse en este aspecto, asegurando que los pagos estén disponibles de manera oportuna.
El TSE también destacó la necesidad de avances legislativos en proyectos como la ley de debates entre candidatos, normativas de paridad de género y la ley 044. Además, se comprometió a resolver denuncias de notarios electorales sobre pagos pendientes para evitar retrasos que puedan afectar el proceso.
El vocal del TSE, Gustavo Ávila, minimizó los rumores sobre posibles riesgos para la organización de las elecciones. “No hay peligro de que los comicios no se realicen. Lo que buscamos es una mejor coordinación entre los actores involucrados”, afirmó.
Por su parte, el vocal electoral, Tahuichi Quispe, adelantó que se cursarán invitaciones a todas las instituciones y líderes políticos para trabajar en conjunto en pro de la certidumbre electoral.
La oposición cuestionó la convocatoria de la cumbre, calificándola como una maniobra para politizar el proceso electoral y debilitar la independencia del TSE.
Sin embargo, Hassenteufel defendió la iniciativa, argumentando que ciertos temas, como la asignación presupuestaria y el cumplimiento de principios electorales, requieren del respaldo y coordinación de todos los órganos del Estado.
Con esta agenda, el Tribunal Supremo Electoral busca no solo reforzar la institucionalidad, sino también disipar dudas sobre el desarrollo de los comicios de agosto, que prometen ser un evento crucial para la democracia boliviana.


