LA PAZ, 2 abr (El Libre Observador) — En una declaración contundente, el Comité Multisectorial de Bolivia ha urgido al Gobierno y al Tribunal Supremo Electoral (TSE) a mantener inalterada la fecha de las elecciones nacionales del 17 de agosto, ante el riesgo de desencadenar conflictos sociales y económicos de proporciones significativas.
Este llamado, respaldado por 51 organizaciones que representan a productores, empresarios, transportistas, exportadores, agropecuarios, gremialistas y comités cívicos, subraya la importancia de preservar la estabilidad y certidumbre en un contexto de incertidumbre económica y política.
El pronunciamiento del Comité, liderado por Pablo Camacho, hace énfasis en la crítica situación económica que enfrenta Bolivia, caracterizada por la escasez de dólares y carburantes, así como por políticas restrictivas que afectan las cadenas de abastecimiento y encarecen los productos tanto importados como nacionales.
La insistencia en mantener el calendario electoral sin modificaciones busca evitar un aumento en la inestabilidad social y económica, fundamentales para el bienestar de las familias bolivianas.

El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, destacó las severas consecuencias de las restricciones a las exportaciones de soya y carne bovina, junto con la escasez de combustibles, subrayando que estas medidas impactan negativamente en la productividad y en la economía del país.
La demanda por reglas claras y un cambio en el modelo económico resuena entre los sectores afectados, quienes ven en la marcha anunciada para el 23 de abril una oportunidad para visibilizar sus preocupaciones y exigencias ante el Gobierno.
Este evento marca un punto crucial en el panorama político y económico de Bolivia, donde las decisiones sobre el calendario electoral y las políticas económicas no solo determinarán el futuro inmediato del país, sino también su estabilidad a largo plazo.

