LA PAZ, 3 abr (El Libre Observador) – La convocatoria oficial a elecciones generales en Bolivia para el 17 de agosto ha generado tensiones dentro del bloque opositor. El expresidente y precandidato, Jorge Tuto Quiroga, alertó este jueves que prolongar el proceso de encuestas para definir la candidatura única podría poner en peligro la participación de la oposición y favorecer al oficialismo.
“Hoy rigen normas sobre el trabajo de encuestas y otros que se deben hacer en este momento. Sabíamos que esto venía a principios de abril (el lanzamiento de la convocatoria a elecciones), sabíamos que no había que pasar de principios de abril. Respetamos que otros pidan postergación con reserva, muy bien, hasta aquí llegamos, ahora estamos en este marco”, dijo Quiroga.
El exmandatario recordó que, con la convocatoria electoral ya en marcha, rigen normas estrictas sobre el trabajo de encuestas y otros procedimientos, por lo que insistió en que el bloque opositor debe ajustar su estrategia para evitar sanciones o inhabilitaciones.
Añadió que hablar “ahora” que con una encuestadora definirá la situación política del bloque de unidad, “es poner en riesgo la candidatura de la oposición” y darle un regalo “gigantesco” al Movimiento Al Socialismo (MAS).
El bloque opositor había acordado en diciembre de 2024 definir un candidato único mediante tres encuestas. En ese pacto participaron Quiroga, el expresidente Carlos Mesa, el empresario Samuel Doria Medina y el gobernador cruceño Luis Fernando Camacho.

Sin embargo, el proceso se ha complicado tras la salida de Mesa, quien declinó su candidatura para convertirse en vocero de la oposición, y las posteriores renuncias de Vicente Cuéllar y Camacho.
Con la lista de aspirantes reducida a Quiroga, Doria Medina y Amparo Ballivián, el método para seleccionar al candidato ha quedado en entredicho.
Ahora, Quiroga insiste en que las nuevas reglas de juego impuestas por el calendario electoral deben obligar a la oposición a “reflexionar” sobre cómo consolidar una unidad efectiva sin correr el riesgo de ser excluidos del proceso.
“Voy a seguir trabajando para garantizar la unidad de la oposición. Estamos condenados a consensuar y a construir una oposición democrática”, sostuvo el exmandatario, haciendo un llamado a sus aliados para reconsiderar la estrategia.
A medida que el calendario avanza y los plazos se reducen, la oposición enfrenta un dilema clave: insistir en las encuestas como mecanismo de selección o buscar un nuevo acuerdo que permita consolidar una candidatura sin riesgos legales.
Entretanto, el oficialismo sigue avanzando en su propia campaña, mientras la oposición se encuentra en una encrucijada que podría definir el rumbo de las elecciones presidenciales de 2025.


