SANTA CRUZ, 3 jun (El Libre Observador) — Las autoridades bolivianas informaron este martes de la detención de un suboficial del Ejército como principal sospechoso en la investigación por el asesinato del coronel Juan Javier Soliz Cáceres, comandante del Regimiento Manchego acantonado en Montero, en el departamento de Santa Cruz.
El viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, explicó que el militar aprehendido ocupaba un cargo relevante dentro del mismo regimiento donde prestaba servicios la víctima. Su detención fue motivada por inconsistencias detectadas en sus declaraciones durante las primeras diligencias investigativas.
“El suboficial tenía un cargo importante al interior del regimiento. Durante los interrogatorios, presentó incongruencias que llevaron a su aprehensión”, declaró Aguilera en conferencia de prensa. “Actualmente se está realizando una inspección en el dormitorio y la oficina del implicado”.
El asesinato ocurrió en la madrugada del pasado viernes, cuando el coronel Cáceres fue interceptado presumiblemente al llegar a su residencia en Montero. Su cuerpo fue hallado con impactos de arma de fuego en un caso que ha sacudido a las Fuerzas Armadas y al sistema de seguridad nacional.
Las investigaciones, lideradas por la Policía Boliviana en coordinación con la Fiscalía, apuntan a varias líneas. Aguilera adelantó que una de las hipótesis más fuertes sugiere un móvil económico, aunque no se descartan otras motivaciones. “A las 19.00 se dará un informe oficial más amplio”, añadió el viceministro.

El fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, confirmó que la investigación considera también posibles móviles personales o pasionales. “No hay elementos concluyentes aún, pero no descartamos ningún escenario. La víctima tenía vínculos jerárquicos y personales con varios de los investigados”, indicó.
Una pieza clave en la pesquisa fue un reporte que señala que un individuo fue visto ingresando en sembradíos de caña de azúcar colindantes con el regimiento poco antes de que se escucharan disparos. “Estamos rastreando qué personas estaban en condiciones de haber utilizado un arma de fuego en ese momento”, explicó Aguilera.
Por su parte, el fiscal general del Estado, Róger Mariaca, aclaró que el suboficial detenido no sería el autor material del crimen, pero sí está vinculado de forma directa al caso. “Está siendo investigado por encubrimiento. Es un funcionario militar que residía en el lugar de los hechos, y se le halló armamento que no debía tener en su habitación”, precisó Mariaca.
El hallazgo de ese armamento, supuestamente no registrado, podría ser clave para el avance de las investigaciones, que se han intensificado en las últimas 48 horas.
El caso del coronel Cáceres ha generado fuerte impacto en la opinión pública, no solo por tratarse de un alto mando militar, sino también por el hecho de que el principal sospechoso es un subordinado de su mismo cuartel. El Ministerio de Defensa aún no se ha pronunciado oficialmente sobre el suceso, aunque fuentes internas aseguran que se están realizando auditorías internas en unidades estratégicas.
El crimen ocurre en un contexto de creciente tensión en el país, con fuerzas del orden desplegadas por múltiples conflictos sociales y políticos. Mientras tanto, las autoridades reiteran que se emplearán todos los recursos necesarios para esclarecer el hecho y sancionar a los responsables, directos o indirectos.


