LA PAZ, 2 abr (El Libre Observador) — En medio de un escenario económico desafiante y en busca de nuevas fuentes de divisas, la Cámara Nacional de Comercio (CNC) presentó este jueves un proyecto de ley para posicionar a Bolivia como destino de nómadas digitales, un segmento en expansión que, según estimaciones del sector, podría generar al menos 100 millones de dólares anuales para la economía nacional.
La propuesta apunta a atraer a trabajadores remotos que operan desde distintos países, perciben ingresos en moneda extranjera y eligen sus lugares de residencia por temporadas. “No vienen a buscar empleo en Bolivia, vienen con dólares que les pagan sus empresas y los gastan aquí”, explicó el presidente de la CNC, Eduardo Olivo, al presentar la iniciativa.
El planteamiento se inscribe en una tendencia global marcada por el auge del teletrabajo, acelerado tras la pandemia, que ha dado lugar a una comunidad de más de 60 millones de nómadas digitales en el mundo. Países de América Latina y Europa han comenzado a adaptar sus marcos normativos para captar a este perfil de visitantes de larga estancia, cuyo impacto económico se traduce principalmente en consumo directo.

En ese contexto, la CNC sostiene que Bolivia cuenta con ventajas competitivas claras: un costo de vida bajo en comparación regional, una oferta cultural diversa, gastronomía reconocida y una riqueza natural que abarca desde los Andes hasta la Amazonía. “Somos un destino ideal”, insistió Olivo, al señalar que estos visitantes alquilan viviendas, consumen en restaurantes, contratan servicios y recorren el país durante estadías de entre seis meses y un año.
Sin embargo, el proyecto identifica obstáculos estructurales que deben ser resueltos para materializar este potencial. Entre ellos, la necesidad de establecer reglas claras, crear una visa específica para nómadas digitales con estadías de entre seis y doce meses, modernizar el sistema financiero para facilitar transacciones internacionales y habilitar una ventanilla única que simplifique los trámites migratorios y administrativos.
La CNC advierte que el impacto podría escalar rápidamente si se generan las condiciones adecuadas. Según sus proyecciones, la llegada de apenas 10.000 nómadas digitales podría traducirse en un flujo de entre 120 y 180 millones de dólares anuales en consumo directo, sin recurrir a endeudamiento ni subsidios estatales y sin competir con el empleo local.
El debate se abre en un momento en que Bolivia aparece en rankings internacionales como uno de los países más asequibles de Sudamérica, en un contexto de inflación y volatilidad económica regional. Para el sector empresarial, esa condición, lejos de ser una debilidad, puede convertirse en una oportunidad estratégica para atraer inversión, turismo y talento global.


