LA PAZ, 1 abr (El Libre Observador) — La tensión política escaló este miércoles tras el anuncio del candidato subnacional René Yahuasi de impugnar la decisión del órgano electoral que lo dejó fuera del balotaje en el departamento de La Paz, en un episodio que amenaza con trasladar la disputa institucional al terreno de la movilización social.
Yahuasi confirmó que presentará un recurso de apelación contra la determinación del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que aceptó la declinatoria de su candidatura comunicada por el partido Nueva Generación Patriótica (NGP). En paralelo, convocó a organizaciones sociales, provincias y sectores urbanos, incluida la ciudad de El Alto, a salir a las calles para “defender la democracia”.
“Vamos a hacer respetar la decisión del pueblo. No vamos a permitir que se esté jugando con la democracia”, declaró el aspirante en conferencia de prensa, en un tono que combina estrategia legal con presión política.
El conflicto se originó tras la decisión de la dirigencia de NGP de retirar su candidatura de la segunda vuelta, una medida que, según Yahuasi, fue adoptada de manera unilateral y sin su consentimiento. El candidato aseguró que nunca presentó renuncia formal y denunció haber sido objeto de “chantaje, acoso político y amenazas” en los días previos al anuncio.

La controversia expone fracturas internas en la agrupación liderada por Édgar Uriona y abre interrogantes sobre la transparencia de las decisiones partidarias en un proceso electoral ya marcado por la fragmentación. “Se habla de unidad, pero se vulnera no solo a un candidato, sino al pueblo paceño”, cuestionó Yahuasi.
De acuerdo con el cómputo oficial, la elección en La Paz debía resolverse en una segunda vuelta entre Luis Revilla, del frente Patria Sol, y Yahuasi, quien obtuvo el segundo lugar con poco más del 9 % de los votos. Sin embargo, la aceptación de la declinatoria por parte del TSE alteró ese escenario y dejó sin efecto el balotaje previsto.
El caso añade presión sobre el árbitro electoral en un contexto en el que la credibilidad institucional es un factor clave. La eventual judicialización del proceso, sumada a la convocatoria a protestas, podría derivar en un nuevo foco de conflictividad en la región andina del país.
Mientras el TSE no se pronuncie sobre la apelación anunciada, el conflicto se desplaza hacia un terreno incierto: el de la calle. Allí, Yahuasi busca capitalizar el respaldo de sectores sociales y comunidades, en una estrategia que combina identidad política, legitimidad electoral y presión directa sobre las instituciones.

