POTOSÍ, 27 nov (El Libre Observador) – El panorama judicial en Bolivia ha dado un paso significativo con la imposición de cinco meses de detención preventiva para Marco Antonio Pumari, exlíder del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), en el marco del caso conocido como Golpe de Estado I.
Este fallo se sumerge en el contexto de un juicio abreviado donde cuatro exjefes militares se declararon culpables y recibieron su condena entre 2 y 3 años de prisión el pasado 22 de noviembre. Son los primeros sentenciados en el caso donde se investigan los hechos que llevaron a la renuncia de Evo Morales en noviembre de 2019, en medio de una crisis política y social.

Pumari, recluido en la cárcel de Cantumarca, Potosí, enfrenta cargos por asociación delictuosa, uso indebido de bienes del Estado y complicidad en terrorismo, vinculados a su participación durante la crisis política y social de 2019.
La determinación de la Justicia llegó tras ocho suspensiones de la audiencia, mientras se aguarda que el Ministerio Público proceda con celeridad en la presentación del requerimiento de acusación formal. Jorge Nina, abogado de la denunciante exdiputada Lidia Patty, enfatizó en la necesidad de objetividad y transparencia en este proceso.
Este caso, conocido como Golpe de Estado I, ha mantenido bajo detención preventiva al gobernador cruceño, Luis Fernando Camacho, a la expresidenta Jeanine Añez y a dos exministros.
La determinación de detención preventiva para Pumari se enmarca en una serie de procesos judiciales que buscan esclarecer y sancionar los sucesos vinculados a la compleja coyuntura política que sacudió al país hace algunos años.

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