SUCRE, 15 ene (El Libre Observador) – La ciudad de Sucre se encuentra en el epicentro de una intensa movilización este lunes, marcada por la convergencia de seguidores denominados “Evista” – partidarios del expresidente Evo Morales – y los llamados “camachistas”, adherentes al gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho.
Ambos grupos, en un raro consenso, han ratificado su compromiso con un “cerco” al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), exigiendo la renuncia de sus magistrados.
La raíz del conflicto se encuentra en el rechazo por parte del TCP de un recurso de enmienda presentado por Creemos, afines al gobernador Camacho. Estos denuncian la ilegalidad de la decisión, argumentando que fue tomada por magistrados autoprorrogados.
Las movilizaciones se intensificaron tras este revés judicial, y desde el Gobierno se exige la posesión de Mario Aguilera como gobernador.

Provenientes de diversas regiones como Potosí, Chapare y La Paz, cientos de seguidores afines a Evo Morales se han congregado en Sucre, sumándose a la protesta que busca la dimisión de los magistrados del TCP. La anulación de la reelección indefinida como derecho humano ha sido el catalizador, impidiendo la participación de Morales en las elecciones presidenciales de 2025.
En medio de la manifestación, la Policía ha reforzado la seguridad en las instituciones judiciales sucrenses. En el TCP, se han registrado forcejeos y amagues de enfrentamientos, mientras el comandante departamental de Chuquisasa, Marco Antonio Gutiérrez, subraya que el despliegue policial busca garantizar la seguridad y evitar daños a la infraestructura.
En este tenso escenario, el diputado del MAS del sector “arcista, Juan José Jauregui, lamentó la intransigencia de los seguidores de Morales, quienes se niegan a aceptar el fallo que prohíbe una nueva elección presidencial.
Las autoridades policiales analizan la posibilidad de solicitar refuerzos de otros departamentos, evaluando la evolución de las movilizaciones que, por el momento, han llevado a cerca de medio centenar de personas a instalar un mitin en las puertas del TCP.
La tensión en Sucre se mantiene en aumento, y la atención internacional se centra en el desenlace de estas protestas que podrían dejar huellas profundas en el panorama político boliviano.


